miércoles, 22 de agosto de 2007

CUENTOS SOCIATAS.-


PSOE. NI POLÍTICA, NI DE DEFENSA.
Una vieja tentación a la que suelen recurrir los políticos es revestir de ideales lo que es simple incapacidad de asumir con responsabilidad su trabajo. Ocurre con gobiernos especialmente débiles o con escaso sentido histórico. Y ocurre especialmente en materias de relevancia futura y de escaso conocimiento general, como la economía o la política exterior.
Es lo que le ocurre al PSOE. Incapaz de llevar a cabo una política exterior respetada, la ha convertido en una paranoia constante con los gobiernos de Aznár. Si alguien escucha o lee con atención a los responsables socialistas, observará una obsesión enfermiza que afecta al Gobierno y al partido que lo sustenta. Más allá del No a la Guerra, de la foto de las Azores, o del mantra ideológico de las Naciones Unidas o la legalidad internacional, PSOE y Gobierno se muestran incapaces de articular una política exterior rigurosa para España.
Esta materia exige rigor y responsabilidad. Hoy, gobiernos y grupos políticos europeos, a izquierda y derecha, reflexionan sobre el entorno estratégico de Europa. El PSOE desprecia estos intentos, por la simple razón de que sus responsables son incapaces de realizar un análisis medianamente serio sobre el futuro de una defensa nacional en la que, por otra parte, dicen no creer. Por incapacidad o por furia ideológica, el Gobierno y el PSOE han renunciado a pensar la defensa tal y como otros partidos socialdemócratas europeos lo hacen. A diferencia de ellos, el PSOE no es que no haga la tarea; es que ni siquiera está interesado en ella.
Da exactamente igual que mueran soldados españoles, que asesinen a turistas, que atenten contra nuestras tropas. El PP deberá tomar nota de la actitud que mantiene el PSOE desde 2004. La única propuesta que alguien haga a los españoles en las próximas elecciones será la suya; es su responsabilidad construir una verdadera alternativa en política exterior y de defensa al esperpento estratégico del PSOE y a su desgana en estos temas.
Ya no es que, como afirma el International Herald Tribune, los socialistas estén arrastrando el prestigio de España por los suelos. Es que el PSOE elude cualquier responsabilidad sobre el presente y el futuro de la defensa nacional. En parte porque elude cualquier responsabilidad política, a secas.
GEES. Libertad Digital
CAMBIO CLIMÁTICO; SILENCIAR AL DISIDENTE.
El calentamiento global del planeta se ha convertido en un artículo muy caro a los ojos de sus partidarios. En juego se encuentran fondos de investigación, puestos de trabajo, y la capacidad para controlar vidas por todo el planeta. La mayor parte de los climatólogos está de acuerdo en que a lo largo del último siglo, la temperatura media de la Tierra se ha incrementado alrededor de un grado Celsius.
La controversia se centra en torno a la fuente del cambio de temperatura, causas naturales u obra del hombre. Los alarmistas del calentamiento global sostienen la opinión de que son las emisiones artificiales de CO2 lo que está conduciendo al cambio climático, y pretenden suprimir cualquier disidencia que sugiera otras causas.
Según el Washington Times del 16 de julio, Michael T. Eckhart, presidente del Consejo Americano de Energías Renovables, envió una amenazadora misiva a Marlo Lewis, distinguido miembro del Competitive Enterprise Institute, radicado en Washington, que rezaba: "Acepta esta advertencia de mí, Marlo . Es mi intención destruir tu carrera como embustero. Si redactas un editorial más contra el cambio climático, iniciaré una campaña contra tu integridad profesional. Te llamaré embustero y charlatán ante la comunidad de Harvard de la que tú y yo somos miembros. Te colgaré el sambenito de que has sido comprado por la América corporativa. Adelante, tío. Dame una excusa”.
La Agencia de Protección Ambiental, el Departamento de Agricultura, el Departamento de Comercio y el Departamento de Energías, todos son miembros del Consejo de Energías Renovables. El Senador James Inhofe, R-Okla., miembro de rango del Environment and Public Works Committee, celebró audiencias en la materia. Tras las audiencias, el Senador envió cartas a las agencias solicitándoles que "reconsideren su pertenencia al Consejo”.
Hablando en el concierto americano de Live Earth: Conciertos para un clima en crisis, Robert F. Kennedy Jr., hijo del difunto Robert F. Kennedy, decía "Deshagámonos de todos estos políticos podridos que tenemos en Washington, que no son nada más que falderos corporativos". Aludiendo a los escépticos del calentamiento global artificial, decía, "este es el motivo. Y necesitamos empezar a tratarles como traidores". Los traidores o son fusilados o son encarcelados. Me pregunto qué tiene en mente Robert Kennedy para los escépticos.
George Taylor, de la Universidad de Oregón, ostenta el título de climatólogo del estado. El gobernador de Oregón, Ted Kulongoski, quiere quitar ese título a Taylor. El gobernador decía que el escepticismo de Taylor interfiere con las metas del estado de Oregón de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la causa aceptada del calentamiento global a los ojos de la gran mayoría de científicos.
A principios de este año, la Dra. Heidi Cullen, del Weather Channel, llamaba a la expulsión de la profesión de los meteorólogos que fueran escépticos del calentamiento global artificial. El redactor jefe de Grist Magazine, David Roberts, decía que su solución para "los bastardos" que eran miembros de lo que llamaba "la industria revisionista" del calentamiento global es, "Cuando nos hayamos puesto serios por fin con el calentamiento global, cuando el impacto nos esté golpeando ya y nos encontramos inmersos en una lucha ardua por minimizar los daños, deberíamos celebrar juicios por crímenes de guerra para estos bastardos, una especie de Nüremberg climático”.
"El calentamiento global producido por las emisiones de gases de efecto invernadero (pero en última instancia por la avaricia, el racismo y la mentira) está matando nuestro Planeta", reza un artículo en Media With Conscience. Continúa para decir, "Nuestro Planeta, la Tierra, se encuentra bajo la fuerte amenaza de los Criminales Climáticos que amenazan al Tercer Mundo con el Genocidio Climático y a la Biosfera con el Tierracidio (la matanza de nuestro Planeta)". El Senador Inhofe mantiene una página web citando estos y muchos otros ejemplos de ataques contra los escépticos del calentamiento global artificial.
(Ver http://epw.senate.gov/public/index.cfm?FuseAction)
Este tipo de censura de las ideas diferentes y la disidencia es simplemente la punta de un iceberg mucho mayor que hunde muchas de sus raíces en los centros universitarios de hoy. La censura de las ideas es mucho más peligrosa para nuestra civilización que el calentamiento global obra del hombre -- real o imaginario. Teniendo en cuenta los horribles antecedentes de las brutales tentativas por silenciar a las personas que tienen ideas o que disienten del pensamiento convencional, aquellos de nosotros en las comunidades académica y científica tenemos que repudiar abiertamente y condenar los esfuerzos por silenciar a los escépticos del calentamiento global. Esto es así particularmente a la luz de las crecientes pruebas de que las emisiones de CO2 obra del hombre tienen poco o nada que ver con el cambio climático. (Ver: http://epw.senate.gov/public/index.cfm).
Gees.
Walter Williams. (c) 2007, Creators Syndicate Inc.

MAURITANIA - EL SAHEL.-






Debido al próximo viaje de un estrecho colaborador de "Diario Nacional" a Mauritania, hemos desmpolvado desde el archivo, este artículo publicado el pasado año.
IMPLICACIONES ESTRATÉGICAS DE LA NUEVA SITUACIÓN POLÍTICA EN MAURITANIA.
Mauritania, es un país que se halla entre varias áreas geopolíticas: el Magreb en el norte, el Sahel en el este y el Africa subsahariana en el sur. Si añadimos su proximidad marítima a Canarias, se incrementará el interés por conocer las implicaciones estratégicas de lo que pueda ocurrir allí. El triunfo del golpe de Estado de agosto de 2005 en Mauritania suscita la cuestión de cuáles pueden ser las consecuencias del mismo para la política interna de este país magrebí, para las relaciones internacionales y para España como Estado vecino a través de Canarias. Y es que Mauritania, por razones geopolíticas y económicas, se ha convertido en una pieza cada vez más importante de las relaciones internacionales. El golpe de Estado triunfante que no tiene connotaciones islamistas, es discutible si producirá los anunciados efectos en la política interna (democratización). De lo que sí hay indicios (no concluyentes) es de que este golpe ha sido un movimiento maestro que puede alterar el actual equilibrio en diversas zonas: el Magreb (en beneficio de Marruecos), en el Africa subsahariana (en beneficio de Francia) y en el Sahel, mermando de paso la credibilidad del proceso de unión política africana.
I. ANTECEDENTES PRÓXIMOS.
El golpe de Estado del 3 de agosto que ha llevado al poder a una junta militar presidida por el coronel Ely Uld Mohamed Fal ha resultado exitoso. En los dos últimos años, Mauritania sufrió tres golpes que fracasaron: (junio 2003, agosto 2004 y septiembre 2004). El golpe de 2003, tenía un carácter tribal y una importante complicidad en el Ejército. Por su parte, los golpes de agosto y septiembre de 2004 tenían en común una implicación muy escasa del Ejército y un componente tribal débil, si bien, mientras el primero tenía indicios de estar afectado por la política regional africana (eventual implicación de Libia y Burkina), el de septiembre 2004 parecía tener una implicación islamista. El golpe actual es técnicamente muy similar al primero de los citados, de junio de 2003 (sobre el mismo, véase Carlos Ruiz Miguel: “Mauritania: perspectivas políticas después del golpe de Estado”, 4-VII-2003,
http://www.realinstitutoelcano.org/analisis/313.asp):
Es un golpe militar de fuerte componente “tribal” que trata de hacerse con algunos centros neurálgicos en lugar de buscar una confrontación generalizada, aunque a diferencia del anterior, el momento del golpe fue mucho mejor calculado (cuando el depuesto presidente, Uld Taya, estaba ausente del país por su asistencia a las exequias del Rey Fahd de Arabia). El gobierno de Taya se caracterizó por una importante presencia de la tribu Smassid, que no fue óbice para que en muchos puestos de poder hubiera miembros de otras tribus, como las tribus del Este (destituidos tras el golpe de junio de 2003) o los Ulad Busba’a (como el propio Fal, a quien se le encomendaron los servicios secretos y la seguridad). Debe observarse, sin embargo, que la tribu comerciante de los Ulad Busba’a (extendida en Inchiri y, en menor medida, en el Adrar y Tagant, centro-norte del país), llegada en el siglo XIX desde Uad El Siba, cerca de Marrakech, es una tradicional aliada de la Smassid a la que pertenecía Taya. La primera conclusión que debe extraerse, por tanto, es que este golpe de 3 de agosto de 2005 no tiene connotaciones islamistas, sino principalmente tribales.
Cuestión distinta, y ciertamente muy importante, es si el golpe ha sido inspirado o apoyado desde el exterior. Ha habido varias insinuaciones apuntando a Francia. En primer lugar, el nuevo líder Fal, tenía relaciones con la empresa francesa SOFEMA, de la que dos altos cargos de se hallaban del 2 al 4 de agosto en Nuakchott para negociar una venta de armas. En segundo lugar, el semanario arabófono londinense Al Mayalah ha indicado que los servicios secretos franceses se hallaban detrás del mismo. No sería una novedad, porque el golpe de Taya también tuvo esa misma inspiración. En tercer lugar, tanto Fal como muchos importantes cargos de la nueva junta de su tribu, la Ulad Busba’a, tienen claras afinidades francófilas y con Marruecos. No obstante, no existen evidencias de la implicación extranjera en el golpe.
II. POCOS CAMBIOS INTERNOS EN EL HORIZONTE.
¿Cómo afectará el golpe a la política interna mauritana? La Junta militar (que una vez en el poder se ha dado el nombre de “Consejo Militar para la Justicia y la Democracia”-CMJD) emitió un comunicado el 3 de agosto de 2005 en el que, tras denunciar las “prácticas totalitarias del régimen derrocado”, se comprometía a “crear las condiciones favorables para un juego democrático abierto y transparente sobre el que la sociedad civil y los actores políticos puedan pronunciarse libremente”. Ahora bien, algunos indicios suscitan dudas sobre la viabilidad de este objetivo. En primer lugar, el líder del golpe ha sido durante 20 años la mano derecha del presidente Taya, siendo el jefe de la policía desde 1988. En segundo lugar, el CMJD, que detenta el poder ejecutivo, aprobó el 6 de agosto una “Carta constitucional” que modificaba la Constitución de 1991 suprimiendo el Parlamento y transfiriendo todo el poder legislativo al CMJD. No obstante, esta “Carta Constitucional” mantiene en vigor el resto de las disposiciones de la Constitución de 1991 (que afectan a la carta de derechos y a los demás órganos del Estado: Alto Consejo Islámico, Consejo Constitucional, Tribunal de Cuentas, Consejo Superior de la Magistratura). En tercer lugar, si bien se ha liberado a una serie de presos islamistas encarcelados durante el gobierno de Taya, se ha negado a legalizar al partido islamista (el Partido de la Convergencia Democrática, PCD). En cuarto lugar, el nuevo gobierno ha eludido mencionar los graves problemas que afectan a la población negro-mauritana: el de los refugiados y exiliados en Senegal y Malí y el de la esclavitud. Todos estos hechos han dado lugar al surgimiento, dentro de Mauritania, de voces que han condenado el golpe, algunas incluso pidiendo la vuelta de Taya. Por lo demás, no está del todo claro que los golpistas cuenten con todo el apoyo del Ejército. La situación interna, por tanto, puede deparar alguna sorpresa.
El CMJD convocó unas “jornadas nacionales de concertación” con varios grupos de la oposición (pero no con todos) y con miembros de la sociedad civil mauritana. Esas jornadas se celebraron del 25 al 31 de octubre de 2005. El principal resultado de las mismas fue la designación de una CENI (Comisión Electoral Nacional Independiente) que deberá vigilar el proceso de supuesta transición a la democracia. Además, en las Jornadas se organizaron varios “talleres” con vistas a esa eventual transición: sobre la situación de la justicia y el “buen gobierno” en la administración (o gobernanza). El diseño de las jornadas, en principio, era interesante. No obstante, sigue más un modelo de “despotismo ilustrado” que uno de “democracia”.
Por todo ello, no son pocos quienes creen que con el golpe se ha pretendido “que el gobierno cambie para que nada cambie”. Se trataría, en tal caso, de salvaguardar un núcleo importante de los intereses que estaba protegiendo el presidente Tayá, pero que se hallaban en peligro por la creciente impopularidad de éste (debida, en gran medida, a las intensas relaciones con Israel y al incremento de la represión policial para deshacer los complots contra su gobierno). Ahora bien, de ser esto cierto, no tendría fácil explicación el hecho de que ciertos países aliados de Tayá hayan condenado el golpe. Todo esto produce una perplejidad que obliga a aclarar las que parecen claves ocultas del golpe. La cuestión, por tanto, es qué intereses protegía Tayá y cuáles de ellos se mantendrán o se cambiarán. Ello nos lleva a considerar las cuestiones estratégicas con preferencia sobre las de política interna.
III. EL CONFLICTO DEL SÁHARA Y EL ESCENARIO MAGREBÍ.
Uno de los intereses más importantes para Mauritania es el del Sáhara Occidental. Ahí Mauritania es una pieza esencial en la resolución del conflicto. En la época de Taya se mantuvo aquí un muy delicado equilibrio. Mauritania fue uno de los firmantes de los “acuerdos de Madrid” de 1975 que, actualmente, se están intentado revivir desde algunos sectores para legitimar la firma del acuerdo pesquero de Marruecos con la Unión Europea sobre aguas del Sáhara Occidental. Asimismo, Mauritania firmó el 14 de abril de 1976 un acuerdo de fronteras con Marruecos (por el que se producía una partición del Sáhara Occidental entre esos dos países), derivado del acuerdo de Madrid antecitado. Tres años después, el 10 de agosto de 1979, Mauritania firmó un tratado con el Frente Polisario renunciando a su parte y denunciando la ocupación marroquí de la misma. La evolución política mauritana en este asunto ha sido notoria. Después del alineamiento con Marruecos del presidente Uld Dadah en 1975, y del alineamiento con el Frente Polisario del presidente Haidallah a comienzos de los años ’80, el presidente Taya (en el poder desde el golpe de 1984) ha vuelto a equilibrar la balanza en favor de Marruecos, pero no tanto como Uld Dadadh. En efecto, si bien es cierto que resistió las fortísimas presiones marroquíes para que retirara el reconocimiento que Mauritania hizo de la RASD, no lo es menos que se alejó de Argelia e inició un progresivo acercamiento (económico, cultural) a Marruecos. Igualmente, si bien es cierto que en el momento de negociarse el “plan Baker II” la Mauritania gobernada por Taya expresó su apoyo al mismo, (contribuyendo así al aislamiento de Marruecos una vez que Argelia, el Frente Polisario y España lo apoyaron), también lo es que fue Taya quien abrió la frontera de Mauritania con el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos (puesto de Guerguerat).
El rechazo de plano del referéndum de autodeterminación anunciado por Marruecos en abril de 2004 exigiendo sin más el reconocimiento internacional de la anexión ha significado un lógico incremento de la tensión en la zona que no resultó difícilmente previsible (
Carlos Ruiz Miguel: “El largo camino y jurídico y político hacia el : ¿estación de término?”:
http://www.realinstitutoelcano.org/documentos/74.asp).
Pero sería pecar de voluntarismo pensar que esa negativa puede por sí sola enervar la legalidad internacional vigente. Tanto desde el punto de vista de la legalidad como del logístico en una hipotética reanudación de la guerra, Mauritania juega un papel clave. Desde esta perspectiva, la sustitución de Taya abre nuevas posibilidades o puede abortar tendencias incoadas. No es de extrañar que los actores básicos del conflicto indagaran las intenciones de los nuevos gobernantes. Es significativo, a este respecto, que un día después del golpe, el 4 de agosto de 2005, el nuevo presidente Fal recibiera a un enviado personal de Mohamed VI, nada menos que a su amigo personal y jefe del servicio secreto exterior (DGED: Dirección de General de Estudios y Documentación), Mohamed Yasín Mansuri. Esta visita, la primera de un enviado extranjero a la nueva dirección del país suscitó especulaciones (Le Quotidien d’Oran, 6-VIII-2005) que van desde la negociación para que Marruecos acogiera a su “amigo” Taya, a la de que una visita tan rápida evidenciaría que Marruecos estaba al tanto del golpe y querría obtener ciertas garantías, o incluso que Marruecos se aprestaría a reconocer el nuevo régimen precisamente porque no lo ha hecho la Unión Africana de la que Marruecos no es miembro. Lo que el tiempo ha puesto en evidencia es que el primero de esos eventuales motivos no era, pues Tayá se ha exiliado en Qatar. Esta visita suscitó inquietud y poco después, el 6 de agosto, fue un emisario saharaui, el ministro de los territorios ocupados y de las comunidades saharauis en el extranjero, Jalil Sidi Ahmed, quien viajó a Nuakchott para entrevistarse con Fal. Más adelante, el nuevo gobierno mauritano ha enviado a dos de sus ministros a Marruecos y a Argelia. El 25 de agosto, Ahmed Sid Uld Ahmed, nuevo ministro de Asuntos Exteriores mauritano, declaró a Al Yazira que su gobierno “Mauritania mantiene la posición que siempre ha tenido sobre la cuestión del Sáhara” y apenas cuatro días después, el 29, el rey marroquí telefoneó al nuevo líder mauritano. Teniendo en cuenta que Mauritania no siempre ha tenido igual posición sobre el Sáhara desde 1975 no se sabe muy bien cuál puede ser el futuro próximo. La lectura del primer comunicado emitido por la junta militar (que dice que: “El Consejo Militar por la Justicia y la Democracia se compromete a respetar todos los tratados y convenios internacionales ratificados por Mauritania”) podría interpretarse como un respeto de su actual posición basada en el tratado firmado con el Frente Polisario en 1979 y que fue oportunamente comunicado a la ONU. En consecuencia, podría pensarse que el nuevo gobierno mantendrá la posición anterior en este asunto. Ahora bien, la espectacular visita de Fal y casi todo su gobierno a Marruecos en noviembre de 2005, seguida de un extraordinario estrechamiento de las relaciones con Marruecos son una prueba irrefutable de que la posición mauritana se ha movido en favor de Marruecos, pues una visita similar no se ha realizado a ningún otro país. Si ese acercamiento conducirá a una retirada del reconocimiento de la RASD es difícil de saber dado el elevado número de sectores pro-saharauis que existen dentro de Mauritania.
Queda en el aire la cuestión de si el golpe no habría servido para abortar un eventual e inminente giro del gobierno Tayá en esta cuestión en apoyo de unas eventuales pretensiones norteamericanas de dar una determinada solución al conflicto y que se han escenificado de modo espectacular dos semanas después (18-VIII-2005) con la intervención directa del presidente Bush en la liberación de todos los prisioneros de guerra marroquíes que quedaban en poder del Frente Polisario. Si el golpe fue un movimiento francés para equilibrar el movimiento norteamericano que se estaba preparando es algo que sólo dirá el tiempo.
El análisis de las consecuencias también afecta al Magreb donde uno de los motivos de bloqueo de la Unión del Magreb Árabe (UMA) ha sido el enfrentamiento de Taya con Gadafi (y, en menor medida, con Argelia) a raíz del reconocimiento mauritano del Estado de Israel. Curiosamente Ben Alí, ha sido el único líder magrebí en pronunciarse públicamente condenando el golpe, mientras Marruecos, Argelia y Libia, sin embargo, se abstienen de calificar oficialmente la situación. El dato que, en todo caso, resulta más llamativo es que la UMA es la única organización internacional que no se ha pronunciado sobre el golpe, a diferencia de la UE, la Unión Africana, la Liga Árabe o la ONU. Este silencio de la UMA, más que de complicidad, es revelador de la profunda inoperancia de esta organización.
IV. EL ESCENARIO SUBSAHARIANO, EL CONFLICTO DE COSTA DE MARFIL, SENEGAL Y LA UNIÓN AFRICANA.
IV.1.
De entre los varios conflictos del área subsahariana, el que parece poner en juego ahora el liderazgo de la zona es el de Costa de Marfil. En este país, se ha producido un enfrentamiento entre el presidente marfileño (Laurent Gbagbo) y las fuerzas rebeldes. El presidente ha contado con el apoyo norteamericano, mientras los rebeldes tenían el sostén del presidente de Burkina Fasso (Blaise Compaoré), que a su vez tiene alianzas políticas con Libia, pero también con Marruecos y Francia. En este conflicto hubo una mediación fracasada de Mohamed VI, a la que siguió otra que pareció más exitosa en principio del presidente sudafricano (Thabo Mbecki). Mauritania, con Taya, se alineó con Mbecki para apoyar a Gbagbo. Francia, sin embargo, ha bloqueado ese acuerdo, aunque ha fracasado en su intento de que Naciones Unidas desautorice a Gbagbo. La pugna Marruecos-Sudáfrica - quien lo diría - no es nueva y no sólo se produce en Costa de Marfil, sino también en el asunto del Sáhara (donde el reconocimiento de la RASD por Sudáfrica ha sido uno de los golpes más duros sufridos por la diplomacia marroquí) o en la elección del país que albergará el próximo mundial de fútbol (elección que ganó Sudáfrica a Marruecos).
La dirección que vaya a tener este conflicto va a depender en buena medida de la orientación que tenga el nuevo líder mauritano, Fal. Un reforzamiento del eje “París-Rabat-Nuakchott-Dakar” sin duda afectaría a este conflicto, pues se debilitaría la situación del presidente marfileño Gbagbo y la influencia de Sudáfrica en el continente. De momento, lo cierto es que mientras el presidente Gbagbo ha condenado el golpe... los rebeldes le han dado la bienvenida. Esta orientación parece confirmarse. En efecto, el 22 de diciembre, el nuevo presidente mauritano, Fal, ha hecho una visita al presidente de Burkina, Blaise Compaoré poniendo el “contador a cero” en las relaciones. Teniendo en cuenta que Compaoré estaba enfrentado a Taya por el conflicto de Costa de Marfil, esta visita parece confirmar que el nuevo gobierno mauritano se dispone a apoyar las tesis pro-francesas en la región. Lo que está en juego, junto al dominio de las riquezas naturales de la zona, es la definición de las grandes áreas de influencia. En este juego, parece que el “eje” Gbagbo-Taya-Mbecki que ha actuado como puntal de la penetración anglosajona en un área tradicionalmente dominado por Francia, se ha visto quebrado con el cambio de gobierno en Mauritania.
IV.2. La evolución de las relaciones entre Senegal y Mauritania es otra piedra de toque del futuro de la región. Esas relaciones fueron de mucha tensión en la época de Taya, llegando a un enfrentamiento armado entre ambos países en 1989. Es de notar que el presidente senegalés, Wade, firme aliado de Francia y Marruecos, se abstuvo de condenar el golpe. Es más, Wade ha promovido y albergado la reunión en Dakar de un grupo de fuerzas opositoras, que firmaron la “declaración de Dakar” de 14 de agosto. Esta intervención senegalesa, sin embargo, ha puesto en riesgo el proceso de acercamiento al eje “París-Rabat-Dakar”. En efecto, la iniciativa de Wade ha suscitado un considerable rechazo entre la opinión pública mauritana que puede alterar el proceso de consolidación de la junta militar, en la medida en que genere, de rebote, hostilidad hacia los países (Francia y Marruecos) que apoyan a la potencia injerente (Senegal). La alarma provocó que el propio portavoz del nuevo gobierno se desmarcara de la iniciativa senegalesa en una declaración de 16 de agosto en la que recordaba que es un “deber de todos, en el interior y en el exterior, comprender que se trata de un asunto estrictamente mauritano que no afecta sino a los mauritanos y que, por ello, debe ser tratado en el suelo nacional”.
IV.3. Las cuestiones de Costa de Marfil y de Senegal no son ajenas al proceso de consolidación de la Unión Africana, donde existen varias pugnas larvadas. El golpe en Mauritania constituye un grave reto para la Unión Africana. El artículo 30 del Acta constitutiva de la Unión Africana, de 11 de julio de 2000, indica que “No se admitirá la participación en las actividades de la Unión de los gobiernos que accedan al poder por medios inconstitucionales”, es decir todos fuera. La UA consiguió en febrero de este año que un nombramiento inconstitucional del nuevo presidente de Togo fuera anulado y que el proceso se reiniciara regularmente. El hecho es que, desde que se ha producido el golpe en Mauritania, el artículo 30 se ha aplicado y la participación mauritana en la UA ha quedado suspendida. La UA ha enviado una delegación a Mauritania para resolver la cuestión, pero la alternativa es grave: o se confirma la suspensión de Mauritania, o la credibilidad de la UA se verá mermada justo a los pocos años de nacer y cuando está haciendo importantes esfuerzos para merecer la consideración internacional (en Darfur, por ejemplo).
V. EL SAHEL Y LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO.
Ante la eventualidad de que grupos terroristas islámicos, y Al Qaeda en especial, establecieran un nuevo “santuario” para sus actividades en la región del Sahel (sur del desierto del Sáhara que comparten Mauritania, Argelia, Malí, Níger y Chad), Estados Unidos lanzó en el otoño de 2002 su “iniciativa Pan Sahel” (PSI) que englobaba a los países antedichos excepto a Argelia. Esa iniciativa tenía un contenido puramente militar y consistía en el apoyo financiero y militar norteamericano para preparar a los Ejércitos de esos países en la lucha contra el terrorismo, en el aseguramiento de sus fronteras, en el seguimiento de los movimientos de personas y bienes por la zona y en el fomento de la estabilidad y la cooperación entre esos países. La PSI fue sustituida por la “Iniciativa Contraterrorismo Trans Sahariano” (TSCTI) que se estrenó con unas importantes maniobras en junio de 2005 (las “Flintlock” o “cerrojo”). Taya fue uno de los más fervientes socios de esta Iniciativa. De hecho, bajo su presidencia disminuyó la presencia militar francesa y aparecieron soldados norteamericanos por primera vez en Mauritania. No es un secreto que Taya tenía una actitud pro norteamericana en materia militar que se sumaba a sus buenas relaciones con empresas petrolíferas anglosajonas y en especial australianas, lo cual supuso un enfriamiento de sus relaciones con Francia, al mismo tiempo que se aproximaba a Marruecos.
En los últimos meses de Taya se produjo un extraño incidente que, a día de hoy, no se ha terminado de aclarar. En el puesto de Lemgheity, en la frontera entre Mauritania y Argelia, se produjo el 4 de junio de 2005 un ataque que causó la muerte de 18 soldados mauritanos y 20 heridos, sin contar las eventuales pérdidas de los atacantes. Numerosas interpretaciones se han dado al hecho. En primer lugar, la tesis oficial del gobierno de Taya era que el ataque era obra del argelino “Grupo Salafista para la predicación y el combate” (GSPC), a las órdenes de Mojtar Belmojtar, pero la versión oficial contenía algunos elementos poco verosímiles y contradictorios, empezando por el hecho de que Taya atribuyera el hecho a un grupo de 150 individuos, venidos desde Argelia (cuando lo habitual es que los grupos armados de la zona se compongan de 15-20 individuos) o siguiendo por el hecho de que en toda la zona del Sahel las fronteras mejor guardadas son, precisamente, las argelinas, pues es el norte de Mauritania, Malí y Níger la zona donde los terroristas se mueven con más libertad, por no mencionar que Belmojtar está establecido en Malí y se dedica mayormente al contrabando. En segundo lugar, Marruecos, aprovechó pronto la ocasión para acusar nada más y nada menos que al Frente Polisario, supuestamente coaligado con grupos terroristas islamistas refugiados en Malí, si bien el tiempo reveló que era una vulgar intoxicación, lo que no ha sido óbice para que en un informe notoriamente sesgado en favor de Marruecos y carente del mínimo rigor y objetividad del ESISC (European Strategic Intelligence and Security Center) se asumiera esa tesis, repetimos, insostenible. Y, en efecto, el presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz condenó ese ataque el 13 de junio de 2005. En tercer lugar, algunos partidos de la oposición (como el Forum Mauritano para la Reforma y la Democracia –FMRD-), sugirieron que el ataque fue perpetrado por las fuerzas mauritanas para dar credibilidad a la amenaza islamistas y conseguir mayor apoyo exterior al gobierno de Taya. En cuarto lugar, otras fuentes hablan de un ataque promovido por una rama del propio Ejército mauritano (fiel a Taya) frente a otro sector, a fin de controlar ciertas rutas del contrabando (muy frecuente en el Sahel). A día de hoy todavía no existe una investigación independiente que aclare lo que realmente sucedió. Y esto es tanto más sorprendente cuanto que el nuevo gobierno del CMJD ha eludido este asunto, a pesar de que el depuesto y denostado régimen de Taya no ofreció una versión creíble del incidente armado más grave ocurrido contra el Ejército mauritano en, por lo menos, los últimos 15 años. Lo que sí parece cierto es que el ataque a Lemgheity sobre el que el nuevo gobierno mauritano del CMJD guarda un extraño silencio pudo constituir el desencadenante del golpe ocurrido dos meses después.
VI. EL GIRO PRO-ANGLOSAJÓN DE LA MAURITANIA DE TAYA.
El gobierno de Taya operó un progresivo acercamiento al mundo anglo-sajón que se reforzó con el reconocimiento del Estado de Israel y con la presencia de empresas australianas en el sector del petróleo (como la australiana Woodside). Mauritania está llamada a ser, desde el año que viene, un país exportador de petróleo y gas. La importancia del control estratégico de las fuentes de energía, actualmente dominada por compañías mayormente anglosajonas, explica el cambio de Washington hacia la junta militar. En efecto, si bien inicialmente, el portavoz del Departamento de Estado pedía “un retorno al orden bajo el gobierno legalmente establecido del presidente Taya”, ahora es partidario de un “diálogo crítico” con la junta militar: se han aprobado sanciones leves contra esta junta y la misma no ha sido oficialmente reconocida, pero se mantienen las relaciones con ella. La junta militar, de momento, ha anunciado que mantiene las concesiones petrolíferas actualmente existentes. Pero el aseguramiento a USA de estos intereses energéticos a cambio de apoyo al nuevo régimen, supone un claro reto para la política norteamericana del “Gran Oriente Medio” por cuanto es evidente que el golpe ha supuesto una quiebra de la legalidad constitucional (todo lo “formal” que se quiera).
Francia, por su parte, escenificó una tibia condena del golpe, seguida por una puesta en escena en el marco del Francofonía, que, si bien en un primer momento condición sus programas de cooperación a que la vuelta a la democracia sea rápida y eficaz, en seguida dio el visto bueno a las iniciativas del nuevo régimen.
En el juego de intereses entre USA y Francia, como actores principales (considerando a Marruecos o Senegal como actores secundarios) todo parece indicar que Francia lanzó una audaz operación que le permitió ganar posiciones, infligiendo una derrota a las posiciones USA en la zona.
VII. LA AUSENCIA DE UNA POLÍTICA DE ESPAÑA HACIA MAURITANIA.

Mauritania es, junto con Marruecos y el Sáhara Occidental uno de los Estados vecinos de España en el archipiélago canario. Además de la vecindad geográfica, España ha mantenido un vínculo económico muy importante con Mauritania en el sector de la pesca. En efecto, son españoles la inmensa mayoría de los buques europeos que faenan en el caladero mauritano, gracias al acuerdo de este país con la Unión Europea. Tanto por motivos estratégicos cuanto económicos, lo lógico hubiera sido diseñar una política específica hacia Mauritania. En el último gobierno de Aznár pareció empezarse a trazar esta política, pero le faltó ambición o quizás tiempo.
El nuevo gobierno de Rodríguez Zapatero las relaciones económicas parecía intensificar las nuevas relaciones. En efecto, el 26 de julio de 2005, Repsol firmó dos contratos petrolíferos en tierra firme con el gobierno mauritano. Sin embargo, sólo una semana después se producía el golpe de Estado que llevó a un cambio de gobierno. La respuesta española ante el golpe fue, inicialmente, de una condena más firme que la expresada por Francia. Quizá esta posición viniera determinada por la protección de los intereses petrolíferos tan recientemente introducidos.
Sin embargo, el golpe y las posteriores reacciones española y mauritana pusieron de manifiesto graves carencias de la política exterior española.
En primer lugar, hubo una carencia de inteligencia. Es evidente, a día de hoy, que los servicios españoles no estaban al tanto de lo que se preparaba. Y ello a pesar de que es igualmente evidente que Mauritania debiera ser un área prioritaria para la acción de los servicios españoles.
Pero además, en segundo lugar, lo ocurrido ha demostrado que, si es cierta la implicación franco-marroquí en lo ocurrido, España, teórico aliado de estos países fue totalmente marginada de la operación y se la dejó en una situación bastante ridícula, lo cual pone de manifiesto que la supuesta “amistad” de Francia - se refiere a la Francia de Chirac -- y Marruecos hacia España es bastante superficial.
Súmese, en tercer lugar, que Mauritania procedió al apresamiento arbitrario de seis barcos españoles, el 29 de agosto quizás como “castigo” por la condena española del golpe.
VIII. CONCLUSIONES.

Mauritania ha adquirido relevancia en tres áreas geográficas (Sáhara Occidental, Costa de Marfil, Sahel) y en sectores económicos (petróleo, gas) en los que se desarrollan conflictos internacionales de cierta importancia. El golpe de Estado no es del todo seguro que vaya a conducir a cambios significativos en la política interna mauritana. Sin embargo, sí puede producir afectar a varios escenarios internacionales. Al noroeste de Mauritania, en el Sáhara Occidental, la que parece orientación cercana a Francia y a Marruecos del nuevo gobierno podría reforzar las posiciones de París y Rabat en la solución del conflicto frente a las posiciones de USA y Argelia. El golpe, por lo demás, ha vuelto a poner de manifiesto la falta de operancia de la Unión del Magreb Árabe. Al sur, en Costa de Marfil, la nueva junta parece que va abandonar el apoyo que el anterior gobierno mauritano brindaba al presidente Gbagbo lo que reforzaría a los rebeldes apoyados por Francia. En el este, habrá que ver si la nueva junta sostiene la iniciativa norteamericana de lucha contra el terrorismo en el Sahel con la misma energía que el depuesto Tayá. La Unión Africana, por su parte, corre un serio riesgo de pérdida de credibilidad, si después de afrontar con éxito varias crisis constitucionales africanas, ahora sucumbe a la tentación de aceptar el hecho consumado golpista. Los USA, tras un inicial rechazo al golpe, han decidido negociar con los golpistas el aseguramiento de sus importantes intereses energéticos y securitarios en la zona, poniendo en riesgo los principios inspiradores del “Gran Oriente Medio”. Finalmente, España se ha visto completamente sorprendida por el golpe poniendo de manifiesto la falta de una política adecuada hacia este cada vez más importante país. Todo lo acaecido nos muestra como el cambio en una pieza pequeña (Mauritania) del escenario podría generar cambios sensibles en las relaciones internacionales africanas.

Carlos Ruiz Miguel 12 de Enero de 2006. Carlos Ruiz Miguel es Catedrático de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela.
En la fotografía nº 2, la Directora del mas importante hotel del país. En la nº 4, una importante mina de hierro.

LA ESPINA "DE ENFRENTE".-





TANGER: OTRO FIASCO EN “LA ACERA DE ENFRENTE”.-
Un hombre de Estado británico, Fox, dijo: “Un Ministerio de buen juicio, siempre necesitará Gibraltar - y Tánger, añado yo - para separar a Francia de Francia, España de España y a las otras naciones entre si...
Desde 1626 a 1648, Tánger fue británico. Ya le habían “echado el ojo” al Estrecho. Con Carlos IV sufrimos la derrota de Trafalgar, consecuencia remota de la posterior pérdida de Gibraltar. Al vencer España a Marruecos en la guerra de 1859, Inglaterra se inmiscuye, tras los Acuerdos de Paz, para que España abandone Tetuán antes de serle abonada la totalidad de la indemnización de guerra pactada y encuentra la fórmula – a través de un empréstito – para manipular en las aduanas jerifianas y, ni siquiera, permite la construcción de un faro en Cabo Espartel en 1861. Lo intentó con Tánger y Perejil y lo logró con Gibraltar.
En el Tratado de 1902 – comienza el reparto de Marruecos – Tánger quedaba incluido en nuestra zona de influencia. Pero en 1904, Francia e Inglaterra “rectifican” y perdemos, además de todo el Sus, la región de Fez, el corredor de Tazza y el Garb, Tánger, que es declarada internacional – sí, pero con plaza de toros y con la colonia europea mas numerosa - con el pretexto de que era la residencia tradicional de los embajadores que tenían la ciudad como residencia por pura comodidad. Es fácil imaginar la “calidad“ de vida de un europeo en aquella época, en Fez, por ejemplo. Hubo, pues, dos “gibraltares” y también se pirateó lo suyo desde Tánger hasta la independencia de Marruecos… en que se hundió su boyante economía. Y el boulevard Pasteur, pasó a llamarse avenida de Mohamed V… que no había inventado nada.
MISCELANEA TANGERINA VISTA CON OJOS DE CRIO.
Había de todo... de lo que no había en Madrid. Empingorotadas - y muy pudientes - señoras españolas, quedaban ensimismadas ante los escaparates tangerinos. "Esquimo" era una cafetería, donde el café procedente de los distintos países - recien llegado - esperaba en cuencos sin moler, a la "combinación" que cada cliente deseaba. "Mitad moka, cuarto de Brasil, cuarto de caracolillo", por ejemplo, solo o cortado con leche, nata etc. Igual que en los chiringuitos, vaya.
"Porte" era un salón de te, donde - me sorprendía de pequeño, acostumbrado al ruido caballa - se hablaba en silencio y se tomaba te con pastas y cakes, llegados diariamente desde sus lugares de origen. También llegaba diariamente, vía aérea, la ternera francesa.
En El Monte - el Yebel Kebir, donde están las Grutas de Hércules y donde las villas eran de escándalo - había un restaurante italiano - "Pavillón" - donde "descubrí" la pasta. ¡ Y que escalopes milanesa!
Las divisas, se cambiaban - libremente - en quioscos callejeros. La peseta - que nadie deseaba - se cambiaba a 60 por dolar USA, cuando el cambio oficial - Instituto Español de Moneda Extrangera - era de 42, circunstancia que reconoció el señor Ullastres en 1957: Estabilización previa al Desarrollo.
La empresa que dirigía mi padre tenía allí una filial - regentada por su hermano menor; el otro era concesionario Ford en Madrid - que no se atrevía a vender petróleo, solo consignaba. Pero su mayor fuente de ingresos era la representación de una marca de whisky escocés.
Acompañó mi madre a tantas señoras a la "Peletería Wiselman", y se compraron tantos astracanes, visones y demás, que el dueño llegó a regalarle un abrigo de pantera de Somalía que, naturalmente, declinó. Siempre decía que fue la decisión mas costosa y dura de su vida.
No conocí el Tánger de "los mayores", pero a tenor de los visto en el Club Marítimo - destete en el final de los años cuarenta - y teniendo en cuenta que los coches europeos costaban menos que en su país de fabricación - nada de impuestos en la libre ciudad - debía ser de órdago a la grande.
EL PUERTO Y EL TRAFICO MARITIMO.
La sociedad del puerto, fue constituida con un capital de 7,5 millones de francos franceses, pero pronto – 1949 – su capital ascendía ya a 22,5, que quedaba distribuido de esta forma según los grupos:
Francés: 68 %.
Británico: 10 %.
Español: 6 %.
Holandés: 2 %.
Otros: resto.
En 1952, se amplió el capital a 67,5 millones de francos. Cuatro años después, Marruecos alcanzaba la independencia.
En plena “resaca” de la II Guerra Mundial, con el mundo en paz - salvo en Corea - con Europa restañando sus heridas, concretamente en 1950 - 1951, algunas características del tráfico por el Estrecho, eran:
1950, 29200 buques.
1951, 34552.
De ellos:
Acorazados: 3, Portaviones: 45, Cruceros: 49, Destructores 238, Petroleros: 30 diarios, Cargueros: 58 diarios.
Entre tanto, el mismo año el tráfico en el Canal de Panamá, el tráfico fue del 25 % y en el de Suez, del 50 %.
Fue un escamoteo entre el Foreing Office y Quai d’Orsay. “Necesario” para Francia y Gran Bretaña. Al objeto de defender el gran Eje Estratégico de aquellos tiempos: Suez - Gibraltar / Tánger - canal de Panamá.
Se comprende el por qué de tantos “gibraltares”.
Ver:

GIBRALTAR: ESPINA ETERNA.-







Dedicado a los incultos de Verdemar, Ecologistas en Acción, que suponen que Gibraltar tiene aguas jurisdiccionales propias. Ver:
GIBRALTAR. LA UNANIMIDAD ROTA.
El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha dado una nueva lección de lo que no debe hacerse en política exterior. Por la vía de las concesiones unilaterales, ha entregado la posición española en la reivindicación de Gibraltar, humillando así al conjunto del pueblo español. Un elemento permanente en la política internacional de España de los últimos tres siglos queda así comprometido y nuestro país ha menguado un poco más. Otra muestra de una estrategia gubernamental que ya se ha convertido en habitual: la rendición preventiva.
LOS ORÍGENES DEL CONTENCIOSO.
En 1704, España se hallaba desgarrada por una terrible guerra civil. El final de la dinastía de los Austrias en la figura de Carlos II el Hechizado había abierto un proceso sucesorio que, en puro derecho, tenía que haber comenzado y concluido con el entronizamiento de Felipe de Borbón como rey de España. Sin embargo, el temor a una alianza franco-española provocó de manera inmediata una reacción internacional y la aparición de un candidato alternativo en la persona del archiduque Carlos de Austria. Apoyaban a éste Holanda, el imperio y, muy especialmente, Inglaterra, que bajo ningún concepto deseaba la existencia de una potencia fuerte en el continente. El 4 de agosto del citado año, la ciudad, castillo y fortaleza de Gibraltar fueron objeto de un ataque llevado a cabo por una fuerza combinada anglo-holandesa. Gibraltar, como la casi totalidad de España, había ya prestado obediencia a Felipe V de Borbón y, de manera lógica, decidió resistir al ataque de unas tropas que representaban los intereses del archiduque Carlos. La resistencia estaba condenada al fracaso dada la superioridad del enemigo y, finalmente, vecinos y guarnición terminaron por rendirse.
A la sazón, el territorio de Gibraltar comprendía la comarca costera de la bahía de Algeciras y con su ciudad de más de cinco mil habitantes era la capital de una zona extensa superior a alguna provincia española. La acción, en teoría, no debía haber tenido mayor trascendencia en la medida en que, como ya queda dicho, ingleses y holandeses eran aliados de un aspirante al trono español y sólo tomaban posiciones en territorio de la nación española. Lamentablemente, el almirante inglés Rooke decidió pasar por alto reglas tan elementales y mediante un acto que sólo puede ser calificado como piratería tomó posesión de la plaza no en nombre del archiduque Carlos sino de la reina inglesa Ana.
El General Landgrave, Comandante en Jefe de las fuerzas invasoras terrestres, iza el estandarte del Archiduque y proclama la plaza para el que él llamaba Carlos III y por tres veces un heraldo, grita: “Gibraltar por el Rey Carlos III de España”... (que, por cierto, nunca fue Rey de España ). El artículo 5º del Acta de Capitulación, así lo afirma.
Presenciaban la escena Jefes holandeses e ingleses y, taciturno, el almirante Rooke. El cual llama al capitán Hicks, quien — cumpliendo órdenes de aquel — y seguido de seis marineros armados precedidos de pífano y tambor, procede a izar el pabellón de la Gran Bretaña. A continuación y por tres veces, Rooke gritó: “Gibraltar por la Reina Ana de Inglaterra”. Ni que decir tiene que la Reina le dio, a su vuelta, un recibimiento “para nota”.
La edición de 1879 de la Encyclopedia Britannica, volumen 10, página 586, no se recataba de señalar lo taimado de semejante acción atribuyendo el acto llevado a cabo por Rooke a su propia responsabilidad (his own responsibility) y añadía que, desde luego, había ido en contra del honor de Inglaterra el que hubiera sancionado y ratificado una ocupación desprovista de principios como aquélla. El comportamiento de Rooke, por seguir el texto de la Britannica, había sido el de un patriotismo carente de escrúpulos (unscrupulous patriotism) y por ello no resultaba extraño que los españoles hubieran sentido profundamente la injusticia perpetrada contra ellos.
“Gibraltar formaba parte del territorio hispánico desde la época de la colonización romana, nunca había dejado de estar sometido a entidades políticas españolas. En términos cronológicos, distintas instituciones políticas hispánicas dominarían la plaza por un período de tiempo hasta ocho veces superior al de la existencia de la colonia británica”
Desgraciadamente, aquel episodio sólo iba a ser el inicio de una larga cadena de abusos ingleses. Desde luego, no resulta extraño que Felipe V intentara reconquistar la plaza, ya en septiembre de 1704, y que se irritara profundamente cuando le recordaran la villanía inglesa. Con el paso del tiempo, el monarca caería en un lamentable desarreglo mental pero en lo que se refiere al tema de Gibraltar hay que insistir en que estaba cargado de razón. A fin de cuentas, Gibraltar formaba parte del territorio hispánico desde la época de la colonización romana, nunca había dejado de estar sometido a entidades políticas españolas – cristianas o islámicas – e incluso míticamente se asociaba con la fundación de España por el mismo Hércules. En términos cronológicos, distintas instituciones políticas hispánicas dominarían la plaza por un período de tiempo hasta ocho veces superior al de la existencia de la colonia británica. De hecho, cuando el Tratado de Utrecht puso fin a la guerra de Sucesión y en su artículo décimo se recogió la ocupación de Gibraltar por Inglaterra, España se guardó muy mucho de aceptar la legitimidad de aquel acto. La cesión quedó por añadidura condicionada a la supresión del comercio entre la plaza y el territorio vecino, a la prohibición de residencia en Gibraltar de determinadas personas para garantizar la seguridad española y al respeto por parte de Inglaterra del culto católico en la plaza. Finalmente, el texto incluía una cláusula resolutiva de la crisis en la que se afirmaba que si en algún tiempo Gran Bretaña decidía “dar, vender o enajenar” Gibraltar se daría “a la Corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla”. A partir de ese momento, España intentaría vez tras vez recuperar un territorio propio y Gran Bretaña mantener la colonia.
LOS SITIOS DE GIBRALTAR, EN SU HISTORIA.
En total fueron quince, desde el siglo XIV para acá.
1309. Reina Fernando IV. Dirige la lucha contra los moros, Alfonso Pérez de Guzmán.
1315. Ataca Ben Nasir, en nombre del rey moro de Granada. El Infante Don Pedro, le zurra la badana.
1333.- Abdul Malik, la gana para los moros.
1342. Alfonso XI lo intenta, no lo consigue pero toma Algeciras, Al - Yesira, la Isla Verde. Algo es algo.
1342. Repite Alfonso XI, muriendo de peste durante el asedio. Coincide conb la visita de Ibn Battuta.
Del sexto, desconozco la fecha concreta. Fue a finales del Siglo XIV.
1436. El Conde de Niebla - 8.11.1369. Carlos II a D. José de la Vega y Valdés, Alcalde Mayor de Sevilla y Gobernador de las Islas de Tierra Firme - fallece durante el asedio.
1462. Reina, en Castilla, Enrique IV. Dirige, Don Rodrigo Ponce de León.
1501. Reinan ya los Reyes Católicos. Durante las disputas entre el Duque de Medina Sidonia - 17.02.1445. Juan II de Castilla, a D. Juan Alonso Pérez de Guzmán, III Conde de Niebla, Alcaide de Tarifa, Adelantado Mayor de la Frontera y Ricohombre de Castilla.
1506. El Duque insiste, pero fracasa y desiste.
1540. Los piratas turcos y berberiscos, a las órdenes de Caramaní, quien fracasa.
2 de Agosto de 1704. El almirante Rooke, nos la roba.
1705. Felipe V, intuyo que avergonzado, lo intenta inútilmente. Las tropas las mandaba el Marques de Villadarías, 20.03.1690. Grandeza en 1760. Carlos II a D. Antonio Arias del Castillo y Maldonado.
1727. El Emperador de Austria nos dejó solos y hubo que dejarlo.
1777. En el que utilizaron las “famosas” baterías flotantes, es Francia la que nos deja solos. Pero estuvimos tan a punto de ganar, que la Gran Bretaña, sintiéndose vencida, negoció la devolución de Menorca a cambio de romper el cerco. Reconozco - sin embargo - que, oficialmente, Menorca quedó española por el Tratado de Amiens en 1802, en el que, para nada se habla de Gibraltar.

Los abusos cometidos por esta potencia fueron, como ya hemos indicado, no escasos. Por ejemplo, en las negociaciones preliminares al Tratado de Madrid de 13 de junio de 1721 se planteó como condición previa la devolución de Gibraltar a España. El ministro inglés en Madrid, William Stanhope, y el secretario de Estado español, marqués de Grimaldi, se comprometieron así a que el tratado no sería ratificado mientras Jorge I de Inglaterra no comunicara la restitución de Gibraltar. El 1 de junio, Jorge I envió la carta en cuestión pero una vez que el 5 de julio del mismo año España ratificó el tratado, el monarca inglés faltó a su palabra.
“Las promesas británicas (de la devolución de Gibraltar) volvieron a repetirse en ocasiones en que Gran Bretaña se vio amenazada por un enemigo más poderoso que España pero siempre para quedar en nada. Inglaterra fue sumando a sus desafueros diplomáticos una larga lista de incumplimientos del Tratado de Utrecht desde el mismo siglo XVIII”
Las promesas británicas volvieron a repetirse en ocasiones en que Gran Bretaña se vio amenazada por un enemigo más poderoso que España pero siempre para quedar en nada. Por si fuera poco, Inglaterra fue sumando a sus desafueros diplomáticos una larga lista de incumplimientos del Tratado de Utrecht desde el mismo siglo XVIII cuya simple exposición sería material para una docena de artículos como el presente. Así, nada más firmarse el acuerdo, las tropas inglesas procedieron a ocupar militarmente la Torre del Diablo a Levante y el Molino a Poniente, no incluidos en el mismo. El 19 de agosto de 1723, William Stanhope sostenía con evidente descaro que Inglaterra tenía derecho a ampliar el terreno cedido por el tratado de Utrecht a “todo el terreno cubierto por la artillería de la Plaza”, aunque reconocía que tal extremo no estaba contemplado en el texto firmado por ambas naciones. En 1815, por ejemplo, una epidemia de fiebre amarilla diezmó a los ingleses de Gibraltar. España ofreció entonces generosa ayuda humanitaria a los británicos y éstos aprovecharon la situación para apoderarse de nuevos territorios españoles en la zona. En 1854, las autoridades británicas volverían a utilizar una ocasión similar – la generosa ayuda española prestada con ocasión de una epidemia – para repetir su proceso expansivo. En 1908, en claro antecedente del Muro de la vergüenza berlinés, el gobierno británico levantó incluso una verja de hierro que separaba físicamente a España de una colonia gibraltareña que no había dejado de crecer territorialmente en las últimas décadas.
“En 1815 una epidemia de fiebre amarilla diezmó a los ingleses de Gibraltar. España ofreció entonces generosa ayuda humanitaria a los británicos y éstos aprovecharon la situación para apoderarse de nuevos territorios españoles en la zona. En 1854, las autoridades británicas volverían a utilizar una ocasión similar para repetir su proceso expansivo”. Concretamente, todo el itsmo - en el que está el aeropuerto - señalado en el Tratado de Utrech, como zona neutral.
A esas alturas, los ingleses eran más que conscientes de que su colonia era incapaz de auto mantenerse – a diferencia de otras bajo pabellón británico – y reconocían que Gibraltar sobrevivía gracias a actividades ilegales como el contrabando. El 25 de agosto de 1841, por ejemplo, Lord Palmerston, en una bochornosa nota enviada a la legación española en Londres, afirmaba que los barcos de contrabandistas irían armados con cañones para defenderse de los guardacostas españoles. A nadie se le ocultaba – como no se le oculta hoy – que Gibraltar no era viable económicamente salvo mediante la conjunción de prácticas económicas delictivas y colonialismo británico. Tan sólo este tema daría material más que sobrado para una voluminosísima tesis doctoral.
Después de la II Guerra Mundial - ignoro si antes también - cualquier español que entrase desde Tánger, era considerado un turista. El mismo ciudadano, entrando por La Línea, había de abandonar - a toque de cañón - la Plaza antes de la puesta de sol: no podía alojarse en un hotel.
LAS CRÍTICAS BRITÁNICAS A LA COLONIA.
Por supuesto, no todos los británicos veían con agrado semejante suma de desafueros. En 1856, sir Robert Gardiner en su Informe sobre Gibraltar. Una fortaleza y una colonia se preguntaba: “¿Cuáles deben ser los sentimientos de todos los españoles con esta noble Roca a la vista siempre, ocupada por extranjeros?”. Seis años después, John Bright afirmaba que “el Peñón de Gibraltar fue tomado y retenido por Inglaterra cuando no estábamos en guerra con España y su apropiación fue contraria a todas las leyes de la moral y del honor”. No fueron los únicos.
“A nadie se le ocultaba – como no se le oculta hoy – que Gibraltar no era viable económicamente salvo mediante la conjunción de prácticas económicas delictivas y colonialismo británico”
Naturalmente, Gibraltar, que nunca ha sido algo distinto a una colonia, se vio afectada directamente por el proceso descolonizador. En 1950, el gobierno británico inició en Gibraltar un proceso de repoblación como consecuencia de la obligada despoblación, rumbo al Caribe, durante la II Guerra Mundial, a fin de “hacer hueco” para efectivos militares que, supuestamente, ayudaría a legitimar la supervivencia de la colonia. La acción – una burla absoluta del derecho internacional – fue contestada incluso en Gran Bretaña. En febrero de 1951, por ejemplo, William C. Atkinson indicaba cómo Inglaterra se había comportado en la situación de Gibraltar añadiendo “el insulto a la herida”. El 17 de septiembre de 1954, Halliday Sutherland señalaba que la toma de Gibraltar en 1704 “fue un acto de piratería” y en 1966, Arnold J. Toynbee indicaba la injusticia de la ocupación británica de Gibraltar preguntándose: “¿Le agradaría al pueblo británico ver una fortaleza rusa o china en Land´s End o en las islas del Canal?”.
LA RESOLUCIÓN DE LA ONU Y LA POSICIÓN ESPAÑOLA.
Sin embargo, lo más importante fue que la ONU reconoció públicamente que Gibraltar no era territorio británico sino una colonia. El Comité encargado por Resolución 1654 (XVI) de 27 de noviembre de 1961 del examen de cuestiones relacionadas con el proceso de descolonización – un comité que desde el 17 de diciembre de 1962 contaría con veinticuatro miembros – proclamó solemnemente en su resolución de 16 de octubre de 1964 que “las disposiciones de la Declaración sobre la concesión de independencia a los países y a los pueblos coloniales se aplican íntegramente al territorio de Gibraltar”.
“LA XX ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU APROBABA UN PROYECTO DE RESOLUCIÓN SOBRE GIBRALTAR EN EL QUE VOLVÍA A INSISTIR EN EL CARÁCTER COLONIAL DE ESTE ENCLAVE”.
El 16 de diciembre del año siguiente el plenario de la XX Asamblea General de la ONU aprobaba un proyecto de resolución sobre Gibraltar en el que volvía a insistir en el carácter colonial de este enclave. La Resolución fue aprobada por 96 votos a favor y ninguno en contra.
Lo cierto es que semejante paso – de capital importancia histórica – venía a recoger lo que había sido un proceso sin titubeos. De hecho, y es obligado referirlo, a lo largo de la Historia de España, pocas causas han sido defendidas de manera más unánime por los españoles de todo signo que la de la soberanía española de Gibraltar. Por supuesto, como hemos indicado, esa causa la defendieron reyes como Felipe V o Carlos III y dictadores como Miguel Primo de Rivera o Franco. Pero también lo hicieron los cuatro presidentes de la I República: Figueras, Pi i Margall, Salmerón y Castelar.
Estanislao Figueras
afirmó “el objetivo de la nación debe ser en esta como en todas las cuestiones, buscar el engrandecimiento y la prosperidad, para que esta política nos lleve a Gibraltar”. Francisco Pi i Margall señaló “la patria está encogida porque está cercenada con la exclusión de Gibraltar”. Salmerón dijo: “Inglaterra extiende continuamente su dominio en el territorio de España” y Emilio Castelar proclamó: “Yo admiro mucho a la nación inglesa. Mas declaro que no puede ser nuestra aliada mientras posea Gibraltar”. La misma actitud mantuvieron los dos presidentes de la II República, Alcalá Zamora y Azaña. Alcalá Zamora señaló, por ejemplo, “Entre Inglaterra y España sólo se plantea e interpone un problema: el de Gibraltar. Han pasado más de dos siglos, podrían pasar muchos más y ese problema seguiría vivo” y Manuel Azaña escribía: “Toqué la cuestión del Estrecho haciendo ver la importancia de asegurar su dominio, en caso de guerra. Examiné la cuestión de Gibraltar y dije al Consejo mi propósito de preparar desde el Ministerio de la Guerra los planes necesarios para tener aquel dominio”. Ese punto de vista llegó a hacerse extensivo a dirigentes de la izquierda como la anarquista Federica Montseny o el socialista Luís Araquistain que manifestó: “Gibraltar es un anacronismo histórico que debe avergonzar a todos los europeos de Occidente y no sólo a los españoles y a los ingleses”. No hace falta decir que no pensaban cosa distinta los intelectuales más importantes. Joaquín Costa afirmaba: “Ese control inglés es vejatorio para España y no debe tolerarse...” o Salvador de Madariaga declaraba: “Nadie cree hoy en Inglaterra que sea posible negarle Gibraltar a España”. “En cuanto a los políticos, en este asunto, no creen ni una palabra de lo que dicen”.
Esa situación no experimentó cambios tampoco al producirse la instauración de un régimen democrático en la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado. Tanto los gobiernos de la UCD como los del PSOE mantuvieron la insistencia en la soberanía española sobre Gibraltar, una posición nacional que se salvaguardó en la Declaración aneja al Tratado de adhesión a las Comunidades Europeas. Por otra parte, el Derecho Comunitario, de forma congruente con la situación colonial que sufre España en Gibraltar, establece en el art. 299 - 4 del TCEE que “las disposiciones del presente Tratado se aplicarán a los territorios europeos cuyas relaciones exteriores asuma un Estado miembro”. Es decir, que los gibraltareños, según el Derecho Comunitario, no cuentan con voz propia en política exterior, porque la asume el Reino Unido.
“De forma absolutamente injustificada, Rodríguez Zapatero ha renunciado a negociar la soberanía, ha admitido que los gibraltareños sean sujetos de derecho en las discusiones, ha consentido en que cuenten con un derecho de veto que no les corresponde legalmente y ha realizado una serie de concesiones sin contraprestación”
Por otro lado, la política exterior correspondiente a las dos legislaturas de gobierno del PP mantuvo esa misma línea ininterrumpida de tres siglos, logrando avances verdaderamente notables siendo ministro de Asuntos exteriores Joseph Piqué y cuando se abordó el tema de la soberanía. El acuerdo no se concluyó finalmente – Gran Bretaña pretendía que fuera definitiva la solución co-soberanista y además que se consultara a los habitantes de Gibraltar, mientras España rechazaba ambos extremos – pero significó un reconocimiento por parte británica de los derechos españoles.
LA IRRESPONSABLE POLÍTICA DE ZAPATERO.
Esos avances – insistimos en ello, respaldados por una unanimidad española de tres siglos – se han desplomado de manera incomprensible por la política exterior desarrollada por Rodríguez Zapatero y su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Por un lado, los pasos dados por Rodríguez Zapatero han generado, de manera comprensible, una enorme sensación de inseguridad e incertidumbre en los aliados. España ha dejado de ser un aliado fiable para convertirse en una nación regida por un presidente no caracterizado precisamente por la responsabilidad y la madurez políticas. Por otro, de forma absolutamente injustificada, Rodríguez Zapatero ha renunciado a negociar la soberanía, ha admitido que los gibraltareños sean sujetos de derecho en las discusiones, ha consentido en que cuenten con un derecho de veto que no les corresponde legalmente y ha realizado una serie de concesiones sin contraprestación.
“La única salida justa y razonable para el contencioso de Gibraltar sigue siendo la restitución de la soberanía de la plaza a España. Se corregiría una injusticia histórica, desaparecería el último contencioso entre dos grandes naciones que, antaño enemigas, son ahora amigas y aliadas y se eliminaría del territorio europeo una lacra tan vergonzosa como la existencia de una colonia. Sin embargo, si hoy estamos más lejos que nunca de llegar a esa ansiada meta lo debemos a la incompetencia, desidia y falta de sentimiento nacional del gobierno que preside José Luís Rodríguez Zapatero”
Hasta hace apenas unos días, sólo dos razones impedían que Gibraltar siguiera el camino de otras colonias británicas, como Hong Kong, y fuera reintegrada a la soberanía que en derecho corresponde, es decir, a la española.
La primera era el prurito británico de continuar manteniendo un peso colonial en un mundo afortunadamente poscolonial.
La segunda – aún más inconfesable – era no entrar a fondo en la sentina de irregularidades legales que tiene como sede Gibraltar y que ha sido denunciada repetidamente desde las más diversas instancias.
Resulta obvio que ninguna de estas razones era de recibo en el marco no sólo de la Unión Europea sino del cumplimiento más elemental del derecho internacional. A ellas se ha sumado la actitud de un gobierno como el de Rodríguez Zapatero, empeñado en llevar una política contraria a todo lo seguido hasta la fecha aunque ello signifique lesionar gravemente los intereses españoles. Por primera vez en nuestra Historia, nuestro gobierno es mucho más culpable de la situación de cara a Gibraltar que las autoridades británicas.
A día de hoy, la única salida justa y razonable para el contencioso de Gibraltar sigue siendo la restitución de la soberanía de la plaza a España. De hecho, el momento en que se llegue a ese punto no sólo se habrá corregido una injusticia histórica sino que habrá desaparecido el último contencioso entre dos grandes naciones que, antaño enemigas, son ahora amigas y aliadas y, sobre todo, se habrá eliminado del territorio europeo una lacra tan vergonzosa y vergonzante como la existencia de una colonia. Sin embargo, si hoy estamos más lejos que nunca de llegar a esa ansiada meta lo debemos no a las acciones de la “pérfida Albión”, sino a la incompetencia, desidia y falta de sentimiento nacional del gobierno que preside José Luís Rodríguez Zapatero.
Siguiendo a Cesar Vidal - conferencia en FAES - y otros textos, incluso propios.
TRATADO DE AMIENS.
El día 27 de marzo del año 1802 se firmó el Tratado de Paz entre S. M. el Rey de España y de las Indias (representado por José Nicolás de Azara), la República Francesa, la República Bátava de una parte, y S. M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña y de Irlanda de la otra. En su artículo III dice "S. M. Británica restituye….., a S. M. Católica y a la República Bátava de todas las Posesiones y Colonias que les pertenecían respectivamente y han sido ocupadas o conquistadas por las fuerzas Británicas durante el curso de la guerra, a excepción de la Isla de Trinidad y de las posesiones holandesas en la Isla de Ceilán" La entrega de la Isla de Menorca al Reino de España se produjo el día 16 de junio de 1802. El año 2002 se conmemora el bicentenario de esta entrega.
GIBRALTAR HA DE SER ESPAÑOL.
La existencia de una colonia en pleno siglo XXI es un anacronismo vergonzoso, no solo para el Reino Unido, si no para el conjunto de la Unión Europea.
El istmo que une el Peñón con España, donde se sitúa actualmente el aeropuerto, es de soberanía española y fue progresivamente usurpado por los ingleses durante tres siglos de ocupación.
En Gibraltar existen unas 75.000 empresas registradas. Esto refuerza la idea de que la principal fuente de ingresos del Peñón deriva de su estatus de "paraíso fiscal", dañando gravemente a la economía española.
Así mismo, España goza de un sistema autonómico que otorga a sus distintas regiones cotas de autogobierno pioneras en el Mundo. Por tanto Gibraltar seguiría gozando de su actual estatus, quizás mejorado. La reincorporación de Gibraltar al territorio español potenciaría el desarrollo en común de toda la comarca. La frontera, principal preocupación para ambas poblaciones a uno y otro lado, desaparecería
UNA ANÉCDOTA PERSONAL.
No puedo ver a los “llanitos”. Allá por los años ochenta, un sábado de invierno por la mañana había llevado, desde Algeciras, a mi perra pastor alemán, “Wendy” a correr por los pinos de Los Lances, pasado Tarifa. Había allí un par de familias de "llanitos" – inconfundibles por sus innatas ordinariez y cursilería; no en balde son la hez y la escoria del Mediterráneo – que protestaron porque la perra se había acercado a unos diez metros de ellos.
Respondí diciendo que era una perra española, que paseaba por España y que allí, los únicos que sobraban eran ellos. Inmediatamente pronuncié la palabra mágica, “catedrático” y la perra – como estaba previsto – se puso hecha una fiera y en actitud muy agresiva, ladrando a todo ladrar y enseñando los dientes.
Los llanitos se fueron al son de una palabra mía:
¡hopo!
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA:
a).- “El Estrecho de Gibraltar, del Fretum herculeum al Fretum Hispaniae”. Editora Nacional, tercera edición. 1953. Autor “Hispanus”.
b).- “Diccionario de Historia de España”. Revista de Occidente. 1952.
c).- “La guerra. 1939 - 1945”. Louis L. Sneider. Ediciones Martínez Roca / Ediciones Grijalbo. Cuarta edición. 1972.
d).- “Crusade in Europe”. General D. D. Eisenhower. 1948.
e).- “Embajadores sobre España”. José Mª. de Areilza. Prologado por Gregorio Marañón Moya. Instituto de Estudios políticos, 1947.
f).- “España tenía razón”. José Mª. Doussinague. Sopena. 1950.
g).- “Después de la Tormenta”, Fermín Gallego y otros. Ediciones B, Grupo Z. 1991.
h).- “El gozne del destino”. Winston S. Churchill. L.N.T. 1951.
i).- “Guía prócer de la aristocracia”. José Abderraman Muley Moré. 1955.
j).- “Geografía Universal”. Serryn / Blaselle. Argos Vergara. Varios tomos.
k).- “Luís Miguel Dominguín”. Carlos Abellá. Espasa Calpe. 1995.
Y algunos bonitos recuerdos...

GIBRALTAR: CUEVA DE PIRATAS.-

EL "NEW FLAME", CON 750 TONELADAS DE FUEL, A PUNTO DE PARTIRSE EN DOS FRENTE A GIBRALTAR
El carguero «New Flame», que se encuentra semihundido tras chocar con el petrolero «Torm Gertrud» el pasado día 12 de agosto cerca de Gibraltar, podría partirse en dos, según informó ayer el Gobierno del Peñón.
Al parecer, el «fuerte oleaje» y las «corrientes» han vuelto «inestable» al chatarrero, haciendo probable la ruptura del barco en dos pedazos. Por ello, las operaciones de sustracción del fuel previstas para el día de ayer tuvieron que suspenderse. Sin embargo, aunque el barco se rompa en dos, las autoridades dicen que no existe ningún peligro de vertido al mar ya que la popa quedaría a flote y los tanques de almacenaje de combustible «intactos». Desde el día del accidental choque, las labores de extracción no han cesado. Ayer, el barco contenía 750 toneladas de combustible, pero el peligro de ruptura de la embarcación hizo parar las labores de los operarios que trabajaban en su extracción, quienes tuvieron que ser evacuados mediante el remolcador «Fotiy Krilov».
«SECRETISMO».
Las asociaciones ecologistas ya han hecho públicas sus quejas ante esta situación tan delicada que amenaza, según ellas, las costas. La portavoz de Verdemar Ecologistas en Acción no entienden que «aunque el barco esté en aguas gibraltareñas – imbéciles; no existen “aguas gibraltareñas”: léanse el Tratado de Utrech - el Gobierno español no haya activado ya un plan de contingencia», puesto que, en caso de producirse un vertido, la situación también afectaría, inevitablemente, a nuestras costas. Desde la asociación Verdemar Ecologistas en Acción se exige un plan urgente para la extracción inmediata del combustible antes de que pueda afectar a las costas cercanas. Del mismo modo, desde esta asociación denuncian el «secretismo» que existe en torno a las labores de extracción, rechazando que se mantenga «desinformada» a la ciudadanía porque «esto afecta a todos». Tras este parón en las labores de eliminación del fuel, se espera una inspección submarina del carguero para decidir cómo solucionar la situación. Desde el Ejecutivo gibraltareño se adelantó ayer que la opción más probable será remolcar la popa hasta un lugar seguro para poder llevar a cabo la extracción del fuel con total seguridad.
ARTICULO X DEL TRATADO DE UTRECHT (13 DE JULIO DE 1713).
El Rey Católico, por si y por sus herederos y sucesores, cede por este Tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortaleza que le pertenecen, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno.
Pero, para evitar cualesquiera abusos y fraudes en la introducción de las mercaderías, quiere el Rey Católico, y supone que así se ha de entender, que la dicha propiedad se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra. Y como la comunicación por mar con la costa de España no puede estar abierta y segura en todos los tiempos, y de aquí puede resultar que los soldados de la guarnición de Gibraltar y los vecinos de aquella ciudad se vean reducidos a grandes angustias, siendo la mente del Rey Católico sólo impedir, como queda dicho arriba, la introducción fraudulenta de mercaderías por la vía de tierra. Se ha acordado que en estos casos se pueda comprar a dinero de contado en tierra de España circunvecina la provisión y demás cosas necesarias para el uso de las tropas del presidio, de los vecinos y de las naves surtas en el puerto.
Pero si se aprehendieran algunas mercaderías introducidas por Gibraltar, ya para permuta de víveres o ya para otro fin, se adjudicarían al fisco, y presentada queja de esta contravención del presente Tratado serán castigados severamente los culpados.
Y Su Majestad Británica, a instancia del Rey Católico consiente y conviene en que no se permita por motivo alguno que judíos ni moros habiten ni tengan domicilio en la dicha ciudad de Gibraltar, ni se de entrada ni acogida a las naves de guerra moras en el puerto de aquella Ciudad, con lo que se puede cortar la comunicación de España a Ceuta, o ser infestadas las costas españolas por el corso de los moros. Y como hay tratados de amistad, libertad y frecuencia de comercio entre los ingleses y algunas regiones de la costa de Africa. Ha de entenderse siempre que no se puede negar la entrada en el puerto de Gibraltar a los moros y sus naves, que sólo vienen a comerciar.
Promete también Su Majestad la Reina de Gran Bretaña que a los habitantes de la dicha Ciudad de Gibraltar se les concederá el uso libre de la Religión Católica Romana.
Si en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender o enajenar, de cualquier modo la propiedad de la dicha Ciudad de Gibraltar, se ha convenido y concordado por este Tratado que se dará a la Corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla.

SIEMPRE IGUAL.
LA JUNTA DE ANDALUCIA PIDE A AZNAR QUE MEDIE CON EL REINO UNIDO PARA FRENAR LOS VERTIDOS EN ALGECIRAS. “LA RAZÓN”, MIÉRCOLES, 25 DE DICIEMBRE DE 2002.
Tres playas de San Roque se vieron de nuevo afectadas ayer con fuel procedente de una refinería. La Junta de Andalucía, a través del delegado del Gobierno andaluz en Cádiz, José Antonio Gómez Periñán, pidió ayer al Gobierno central que suscriba acuerdos con el Reino Unido para acabar con los vertidos producidos en aguas de la Bahía de Algeciras. El delegado andaluz aseguró que el problema que existe en las aguas de Algeciras «no se puede dejar sólo en manos de la Autoridad Portuaria del Campo de Gibraltar ya que, aunque las capitanías marítimas están perfectamente equipadas, tienen pocos medios y pocos recursos humanos, al igual que Salvamento Marítimo».

ASI SE HACE.-


MELILLA BUSCA CAPITAL PRIVADO PARA UNA GRAN AMPLIACIÓN DE SU PUERTO. TOMEN BUENA NOTA "MORONES, HORMAECHEAS Y TORRADOS". PLANTANDO CARA A LA SITUACION.
Melilla busca inversores públicos y privados para un gran proyecto de ampliación de su puerto, por el que la Autoridad Portuaria prevé gastar 300 millones de euros en los próximos cuatro años.
La Autoridad Portuaria de Melilla (integrada en la red de Puertos del Estado) tiene en proyecto una remodelación global de las instalaciones que sirva para competir con los puertos cercanos y dar el salto hacia uno de los centros de referencia de intercambio de mercancías del mar Mediterráneo. Con un tráfico cercano a 800.000 toneladas, 1.200 barcos y 360.000 pasajeros anuales, el puerto de Melilla es, en la actualidad, eminentemente receptor de mercancías, de las que el 90% llega de la península y el 60% se reexpide hacia Marruecos.
Precisamente la cercanía con este país (frontera terrestre) supone un factor que 'juega en contra' del desarrollo futuro del puerto, según reconoce a Cinco Días José Luís Almazán director de la Autoridad Portuaria. Además, en 2010 entrará en vigor el desarme arancelario acordado entre Marruecos y España lo que amenaza aún más la viabilidad del puerto, que busca, como cualquier empresa, la rentabilidad económica.
50 HECTÁREAS.
Para paliar estas circunstancias y potenciar el futuro de la ciudad autónoma, la Autoridad tiene en mente una ampliación de las instalaciones en 500.000 metros cuadrados (50 hectáreas), gran parte de ellas ganadas al mar, que se añadirán a las actuales, según avanzó Almazán.
Se buscan tres objetivos fundamentales. El primero de ellos es la creación de una gran terminal de contenedores con capacidad para, al menos, 170.000 contenedores (Teus) al año.
En segundo lugar, se pretende reubicar en el puerto las industrias consideradas 'de riesgo' que están situadas en el centro de la ciudad (y que ocupan un 18% de la superficie), entre ellas una central de energía eléctrica de Endesa y una planta de combustible del grupo petrolero Shell.
En tercer lugar, se pretende poner a disposición de nuevas empresas suelo industrial desde donde realizar tareas de exportación a la Unión Europea. La posición de Melilla para las empresas, es privilegiada, dado que pueden comerciar con la UE sin arancel y sin problemas de cupo.
Para hacer frente a estos tres grandes objetivos y garantizar su viabilidad, los técnicos de la autoridad han previsto un presupuesto global de 300 millones de euros.
'Queremos que la financiación sea mixta, un 30% de la misma corra a cargo del Puerto y otras administraciones públicas y el 70% restante, de socios privados', indica Almazán.
El proyecto está ahora en fase de estudio previo. Se quiere que los pliegos estén redactados a finales de año con el fin de que las obras se inicien a mediados o finales de 2008, una vez que hayan sido licitadas', indica. El proyecto no estaría finalizado hasta 2012. La aportación municipal está asegurada, gracias al 'gran interés' que ha demostrado el presidente de la ciudad autónoma, consciente de que servirá de nuevo pulmón económico para la zona. Ahora se está en plena fase de atracción de capital privado.
La Autoridad 'ya ha tenido varias entrevistas con consultores privados internacionales, entre ellos varios bancos de inversión que han mostrado su interés por el proyecto, pero aún no hay nada concreto', dice.
La ampliación del Puerto de Melilla es la gran obra de futuro que vendrá a completar las mejoras que se han venido realizando en los últimos años. Así, el Ministerio de Fomento (del que depende Puertos del Estado) tiene previsto que antes de diciembre se inaugure en el Puerto una nueva estación marítima, cuyas obras se iniciaron en 2004. Con un presupuesto de 18 millones de euros (cofinanciado al 85% con la UE, y el resto por el Ente Público Puertos del Estado), la nueva terminal de viajeros servirá para aumentar un 15% el tráfico de pasajeros, según las previsiones de la Autoridad.
Las dependencias incluyen nuevas zonas comerciales y para el personal de seguridad, y una ampliación del actual aparcamiento público.
GRAN INTERCAMBIADOR DE MERCANCÍAS.
La gran terminal de contenedores es el principal atractivo del proyecto de ampliación que tiene entre manos la Autoridad Portuaria. La situación geográfica de Melilla, cercana al Estrecho de Gibraltar, la conmina como un punto estratégico en el tráfico mundial de mercancías entre continentes.
'La idea es que los buques procedentes de América utilicen el Puerto como intercambiador para dejar sus mercancías en lo que es un punto intermedio de destino y que otros mercantes distribuyan estos bienes por toda Europa', indica Almazán. La relación también se haría a la inversa, con los mercantes procedentes del Mediterráneo y los que vienen de Asia, a través del Canal de Suez, que dejarían su carga en Melilla para luego ser trasvasada hacia América.
Las autoridades también esperan aportación de la UE. Ya se han comprometido 16 millones de euros en los próximos seis años para diferentes proyectos, con la condición de que se generen los ingresos suficientes como para financiar el 50% de las nuevas inversiones. Melilla pretende, así, acercarse en importancia a puertos de la zona y de mayor volumen como los de Algeciras, Cádiz y Ceuta.
Bernardo Díaz. Cinco Días.
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