lunes, 6 de agosto de 2007

UN SOÑADOR PARA UN PUEBLO III.-




SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. "VOLVERE".
Mientras MacArthur mantuvo su cargo de Comandante Supremo de los Estados Unidos en el Lejano Oriente, se vio envuelto con cierta frecuencia en situaciones controvertidas. Una de las más sonadas se dio poco después de iniciarse las hostilidades para los Estados Unidos, cuando desautorizó a su comandante del aire, el general
Lewis H. Brereton, que había pedido permiso para lanzar al ataque a la Fuerza Aérea del Lejano Oriente (Far East Air Force, FEAF) contra las bases japonesas en la cercana Taiwán. MacArthur calificó el plan de "suicidio", y ordenó que los aviones fueran trasladados de inmediato para alejarlos de los ataques nipones; durante el preludio de la invasión japonesa de Filipinas, solo la mitad habían sido trasladados con éxito, y la práctica totalidad de los que quedaban por retirar fue destruida en tierra. El relato de Brereton de los hechos ha sido muy desacreditado, y según Geoffrey Perret, el desastre se debió a un caso de negligencia grave por parte de oficiales de medio nivel, que se retrasaron al preferir el entorno de la Base Aérea Clark.
El
cuartel general de MacArthur en la campaña de las Filipinas de 1941-42 fue la isla fortaleza de Corregidor; su único viaje a la línea del frente en Bataan hizo que empezase a circular el mote despectivo de "Dugout Doug" (el enterrado Doug). Lo cierto es que Corregidor sufría bombardeos casi constantes por parte de las fuerzas aéreas japonesas, hasta el punto en que Manuel Quezon pidió expresamente al general que "no se pusiera a sí mismo en peligro". En marzo de 1942, mientras los japoneses ampliaban su control de las Filipinas, MacArthur recibió la orden directa de Franklin D. Roosevelt de trasladarse a Melbourne, Australia, después de que el presidente Quezon y su esposa ya se hubieran marchado. Tras muchas protestas y vacilaciones, MacArthur, su esposa, su hijo de cuatro años y un grupo selecto de asesores y comandantes subordinados, MacArthur finalmente huyó de Filipinas a bordo de una PT 41 comandada por el entonces teniente John D. Bulkeley, y logró escapar de una intensa búsqueda japonesa en persecución del general norteamericano.
Llegó a la isla de
Mindanao el 13 de marzo, y se embarcó tres días después en un B-17 Flying Fortress; el 17 de marzo llegó al aeródromo de Bachelor, en el Territorio del Norte australiano, desde donde se desplazó a Adelaida en ferrocarril. Su famoso discurso, en el que dijo "Salí de Bataan, y volveré." se pronunció en Terowie, Australia Meridional, el 20 de marzo. Durante este periodo, el presidente Quezón concedió a MacArthur la Estrella de Conducta Distinguida Filipina. Fue nombrado de inmediato Comandante Supremo de todas las fuerzas aliadas en el teatro del Pacífico Sur occidental, y con el fin de eliminar cualquier posible ambigüedad, el primer ministro de Australia, John Curtin, puso a las fuerzas armadas australianas directamente bajo su mando. Por aquel entonces, los australianos formaban el grueso de las tropas disponibles en la zona, complementadas con una pequeña cantidad de norteamericanos, holandeses, y el resto de los Aliados en proporción descendente. Una de las primeras tareas de MacArthur consistió en aumentar la confianza de los australianos, que temían una inminente invasión japonesa. Los combates estaban ya produciéndose predominantemente en la zona de Nueva Guinea y las Indias Orientales Neerlandesas. El 20 de julio de 1942 el cuartel general fue trasladado de nuevo, a Brisbane, al edificio de la AMP Insurance Company (que luego sería rebautizado como MacArthur Central, su nombre actual).
A finales de
1942 llegaron las victorias australianas en la batalla de la bahía de Milne y la campaña de la pista de Kokoda, las primeras de las fuerzas terrestres aliadas contra los soldados japoneses. Cuando se le informó de que muchos oficiales de la 32 división de infantería de los E.E.U.U. (una unidad de la Guardia Nacional movilizada a toda prisa) habían actuado de forma incompetente durante la ofensiva aliada sobre Buna y Gona (las mayores cabezas de playa japonesas en el nordeste de Nueva Guinea), MacArthur ordenó a Robert L. Eichelberger, comandante del I Cuerpo de los E.E.U.U., que tomase el control directo sobre todas las operaciones aliadas en la zona:
Bob, te pongo al mando en Buna. Releva a [Edwin] Harding… Quiero que apartes a todos los oficiales que no vayan a combatir. Releva a los comandantes de
regimiento y batallón; si es necesario, pon sargentos al mando de batallones y cabos al mando de compañías... Bob, quiero que tomes Buna, o no vuelvas vivo... Y eso también vale para tu jefe de estado mayor." En marzo de 1943, la Junta de Jefes de estado mayor de E.E.U.U. aprobó el plan estratégico de MacArthur, conocido como Operación Cartwheel, cuyo objetivo era capturar la base principal japonesa en Rabaul a base de ocupar posiciones estratégicas para usarlas como bases avanzadas. Durante 1944 se modificó el plan general a fin de sobrepasar Rabaul y dejar sitiadas a las fuerzas japonesas fortificadas allí. Inicialmente la mayoría de las fuerzas de tierra eran australianas, pero se incorporó al teatro de operaciones una cantidad cada vez mayor de fuerzas norteamericanas, incluyendo el Sexto Ejército de los E.E.U.U. (también conocido como Fuerza Alamo), y más adelante el Octavo Ejército.
Las fuerzas aliadas, bajo el mando de MacArthur
desembarcaron en la isla de Leyte el 20 de octubre de 1944, cumpliendo su juramento de volver a Filipinas. La posición en el archipiélago se consolidó con la batalla de Luzón tras un fuerte combate, y a pesar de un contraataque masivo japonés en la batalla del Golfo de Leyte. Con la reconquista de las islas, MacArthur trasladó su cuartel general a Manila, con el fin de planificar la invasión de Japón, prevista para finales de 1945. Dicha invasión se anuló a consecuencia de la rendición japonesa tras los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, y en septiembre de 1945 MacArthur recibió la rendición formal de Japón que dio por finalizada la Segunda Guerra Mundial. Recibió la Medalla de Honor por su liderazgo en el teatro del pacífico suroeste. El presidente filipino Sergio Osmeña le condecoró también con la mayor medalla filipina, la Medalla al Valor de Filipinas.

UN SOÑADOR PARA UN PUEBLO IV.-

POSGUERRA EN JAPÓN.
MacArthur recibió órdenes de Washington el
29 de agosto de ejercer la autoridad final sobre el país a través de la maquinaria de gobierno existente, incluyendo la figura del Emperador. Algunos han afirmado que este periodo como Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Japón, en que dirigió con mano firme al país hacia un nuevo régimen político durante cinco años y medio, es su mayor contribución a la historia. Sin embargo, algunos historiadores critican su trabajo para exonerar de toda investigación criminal al Emperador Showa y al resto de miembros de la familia imperial implicados en la guerra, como los príncipes Chichibu, Asaka, Takeda Tsuneyoshi y Higashikuni Naruhiko[]. El 26 de noviembre de 1945, MacArthur confirmó al Almirante Mitsumasa Yonai que la abdicación del emperador no sería necesaria. MacArthur no solo exoneró a Hirohito, sino que ignoró el consejo de varios miembros de la familia imperial e intelectuales japoneses, que pidieron públicamente la abdicación del Emperador y el establecimiento de una regencia. Por ejemplo, el príncipe Mikasa, hermano menor del Emperador, llegó a afirmar en una reunión del consejo privado, en febrero de 1946, que Hirohito debía asumir la responsabilidad de la derrota; el famoso poeta Tatsuji Miyoshi escribió un ensayo en la revista Shinchô titulado "El Emperador debe abdicar enseguida". Según el historiador Herbert Bix, MacArthur y Bonner Fellers habían preparado su propia aproximación a la ocupación y reforma del Japón. MacArthur proponía no modificar en lo más mínimo la situación de la figura del Emperador; se limitó a continuar la situación existente durante el último año de la guerra, resolviendo sus implicaciones a medida que las circunstancias lo requerían [8]. El plan de acción, llamado "Operación Lista Negra" de manera informal, consistía en separar a Hirohito de los militaristas, manteniéndole como elemento de legitimación de las fuerzas de ocupación aliadas, y usando su imagen para potenciar la transformación del pueblo japonés hacia un nuevo sistema político [9]. Meses antes de que iniciara sus actividades el Tribunal de Tokio, los más altos subordinados de MacArthur trabajaban en atribuir la responsabilidad última de Pearl Harbor a Hideki Tojo.
Citando los debates entre
Harry S. Truman, Dwight D. Eisenhower y el propio MacArthur, Bix afirma que inmediatamente después de desembarcar en Japón, Bonnie Fellers se puso a trabajar en la protección de Hirohito del papel que había desempeñado durante y al final de la guerra, permitiendo a los principales sospechosos de crímenes de guerra coordinar sus versiones, a fin de proteger al Emperador y evitar que pudiera ser juzgado.
Dice también John Dower, Esta exitosa campaña para absolver al Emperador de cualquier responsabilidad de guerra no conoció límites. Hirohito no solo fue presentado como inocente de cualquier acto formal que pudiera hacerle susceptible de ser juzgado por crímenes de guerra. Fue convertido en una figura casi angelical que ni tan solo tenía alguna responsabilidad moral por la guerra. [...] Con el apoyo completo del cuartel general de MacArthur, la acusación funcionó, de hecho, como un abogado defensor del Emperador”.
Para sus admiradores, los profundos sentimientos de MacArthur hacia el derrotado Japón son fácilmente visibles en las fotos de la ceremonia de rendición, en la se mostraba de forma prominente la bandera del
Comodoro Perry. Descendiente de los Perry de Massachusetts y primo lejano del Comodoro, MacArthur se veía a si mismo más como un segundo "integrador" de Japón a los países desarrollados que como un conquistador. Indudablemente, MacArthur y el personal de su Estado Mayor ayudaron a un Japón devastado por la guerra a reconstruirse, instituyendo en el proceso un gobierno democrático, y establecieron un plan de reconstrucción que convirtió al Japón en una de las principales potencias industriales a nivel mundial. Los Estados Unidos, durante ese tiempo, mantuvieron un control firme del Japón y supervisaron su reconstrucción, gracias al hecho de que MacArthur fue el líder interino del país desde 1945 a 1948. En 1946, el personal de MacArthur redactó una nueva Constitución de Japón que renunciaba a la posibilidad de declarar de nuevo la guerra, y reducía de forma considerable el papel del Emperador. Dicha constitución se mantiene todavía vigente. También impulsó cambios en el Parlamento de Japón, obligándolo a adoptar planes de descentralización que dividieron a las grandes compañías japonesas (Zaibatsu), y promovieron la creación de los primeros sindicatos de trabajadores del país. Estos planes de reconstrucción alarmaron a muchos en los departamentos de Defensa y de Estado en los Estados Unidos, en el convencimiento de que entraban en conflicto con la intención de convertir al Japón y su potencia industrial en un freno a la expansión del comunismo en Asia. Algunas de las reformas de MacArthur, como sus leyes laborales, fueron rescindidas en 1948 cuando su control unilateral del país acabó a causa de las injerencias crecientes del Departamento de Estado. MacArthur devolvió el poder al recién formado gobierno japonés en 1949, y permaneció en el país hasta que fue relevado del cargo de Jefe Supremo en Japón por Harry S. Truman el 11 de abril de 1951, fecha en que el presidente Truman reemplazó a MacArthur por el General Matthew Ridgway. En 1952 Japón era ya un estado soberano, regido por la constitución que MacArthur había redactado y defendido.
CRÍMENES DE GUERRA JAPONESES.
A finales de
1945, los jurados militares Aliados juzgaron a más de 4.000 oficiales japoneses por crímenes de guerra. Unos 3.000 fueron condenados a cumplir sentencias de prisión, y 920 fueron ejecutados. Los oficiales acusados se enfrentaron a cargos surgidos de múltiples incidentes, incluyendo la Masacre de Nanking, la Marcha de la Muerte de Bataan y la Masacre de Manila. Voces críticas con el proceso afirman que el General Tomoyuki Yamashita, comandante en jefe japonés en Filipinas, acusado de este último incidente, había perdido el control de sus hombres, y por tanto no debía ser ejecutado. De hecho, las tropas responsables cometieron los crímenes por orden del Conde Tereuchi, y así lo declaró la defensa. Sin embargo, ya que Yamashita no había dimitido de su puesto a pesar de su declarada incapacidad de controlar a sus hombres, se le consideró responsable final de los actos de las tropas bajo su mando y fue ejecutado; el caso se convirtió en el precedente conocido como el "Estandar Yamashita". Se aplicó el mismo criterio de responsabilidad del mando al caso del General Masaharu Homma, quien también fue juzgado y condenado por las atrocidades ocurridas durante la Marcha de la Muerte de Bataan, considerando responsable al general de los actos de sus subordinados a pesar de no hallarse presente, ya que en ese momento se encontraba liderando a sus tropas en la captura de Corregidor. La PBS calificó los juicios de "apresurados". Los críticos de MacArthur suelen deplorar el "doble rasero" empleado, al no llevar hasta sus últimas consecuencias el concepto de "responsabilidad del mando" al mantener al margen al Emperador.

UN SOÑADOR PARA UN PUEBLO V.-


REGRESO A LOS ESTADOS UNIDOS.
MacArthur regresó directamente a
Washington DC, su primera estancia en los Estados Unidos desde hacía 11 años. Allí hizo su última aparición pública, en la lectura de un discurso en el Congreso de los Estados Unidos, interrumpido por treinta ovaciones de los congresistas. En el que sería su discurso de despedida, dijo: "'Los viejos soldados nunca mueren; solo se desvanecen'. Y como los viejos soldados de la balada, ahora cierro mi carrera militar, y simplemente me desvanezco - un viejo soldado que tan solo intentó cumplir con su deber como Dios le dio a entender. Adiós." A su regreso de Corea tras ser relevado del mando por Truman, MacArthur se encontró con una masiva adulación popular a su persona, lo cual hizo surgir la expectativa de que podría presentarse a las elecciones legislativas de 1952 como candidato del Partido Republicano de los Estados Unidos. Sin embargo, la investigación de un Comité del Senado de los Estados Unidos acerca de su destitución, dirigida por Richard Russell, Jr., contribuyó de forma decisiva a enfriar el ambiente, y las esperanzas republicanas de contar con MacArthur pasaron a mejor vida. Este, en su autobiografía Reminiscencias, afirmó repetidamente que nunca tuvo aspiraciones políticas.
DESDE 1952 HASTA SU MUERTE.
En las elecciones de
1952 MacArthur no apareció como candidato, aunque dio su apoyo público al senador republicano Robert Taft, de Ohio. Se rumoreaba que Taft le había ofrecido la vicepresidencia, y de hecho logró que diera un discurso a su favor en la convención republicana para elegir al candidato. Sin embargo, el discurso no fue bien recibido. Taft perdió la nominación en favor de Dwight D. Eisenhower. MacArthur se mantuvo en silencio durante la campaña, que ganó Eisenhower por escaso margen. Tras la misma, Eisenhower consultó a MacArthur acerca de su opinión sobre la Guerra de Corea, y adoptó su sugerencia de amenazar con el uso de armamento nuclear para conseguir el fin de la guerra, entrando en la dinámica conocida posteriormente como Guerra Fría. En 1956, el senador Joseph Martin propuso formalmente ascender a MacArthur al rango de General de seis estrellas; sin embargo, la propuesta fue vista como un posible conflicto con Eisenhower, quien era un igual de MacArthur en rango antes de ser presidente, y el tema acabó muriendo de forma discreta en el Senado sin llegar a ninguna resolución. MacArthur se convirtió en presidente de la compañía de computadoras Remington Rand, u pasó el resto de su vida viviendo de forma discreta en Nueva York, con excepción de un espectacular viaje "sentimental" en el que volvió a Filipinas en 1961, para ser condecorado por el entonces presidente del país, Carlos P. Garcia, con la Legión de Honor de Filipinas, en su rango de Comandante en Jefe.
El presidente
John Fitzgerald Kennedy se reunió dos veces con MacArthur para escuchar sus consejos en 1961. La primera vez fue poco después de la Invasión de Bahía de Cochinos. MacArthur se mostró extremadamente crítico con El Pentágono y sus consejos militares al presidente. También advirtió al joven presidente, aconsejándole que evitara el despliegue militar en Vietnam, indicando además que los problemas domésticos debían recibir mucha más prioridad.
MUERTE Y LEGADO.
MacArthur y su segunda esposa,
Jean Faircloth, pasaron los últimos años de su vida juntos en el ático del Waldorf-Astoria. Tras la muerte de MacArthur, su esposa Jean siguió viviendo en el mismo ático hasta su muerte. Ambos están enterrados juntos en Norfolk (Virginia); sus tumbas se encuentran en un edificio memorial y museo a la memoria del general, que había sido antiguamente el ayuntamiento de la ciudad, y enfrente del mismo se encuentra el MacArthur Center, un gran centro comercial bautizado en honor de MacArthur. Este eligió ser enterrado en la ciudad por ser el origen de la familia de su madre.
MacArthur deseaba ser recordado por los suyos por algo más que ser un
soldado:
“Por profesión, soy un soldado, y me enorgullezco de ello. Pero estoy aún más orgulloso - infinitamente más orgulloso - de ser un padre. Un soldado destruye para poder construir; el padre solo construye, nunca destruye. Uno tiene el potencial de la muerte; el otro personifica la creación y la vida. Y mientras las hordas de la muerte son poderosas, los batallones de la vida son aún más poderosos. Es mi esperanza que mi hijo, cuando me haya ido, me recuerde no en batalla, sino en casa repitiendo con él nuestra sencilla plegaria diaria, 'Padre nuestro que estás en el cielo”
El sobrino de MacArthur,
Douglas MacArthur II (hijo de su hermano Arthur) sirvió como diplomático durante varios años, incluyendo un destino como embajador en Japón. En 1945, MacArthur cedió su apreciada insignia de Castillos de Oro a su ingeniero jefe, Mayor General Leif J. Sverdrup. Este los cedió a su sucesor en el cargo de Jefe de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos en 1975, iniciando la tradición mantenida desde entonces de que sean llevados por el Jefe de Ingenieros del Ejército.
CONTROVERSIA. NUNCA GUSTO A LOS “PROGRES DE BUFANDA”.
El General MacArthur es una figura muy controvertida. Su gestión en Japón tras la
Segunda Guerra Mundial es generalmente muy alabada, al considerarse que fue el detonante de la transformación del país en una potencia económica durante la posguerra. Sin embargo, el hecho de que protegiera a algunos líderes del régimen Showa es objeto de muchas críticas. Según Herbert Bix (entre otros):
Las medidas realmente extraordinarias tomadas por MacArthur para salvar a
Hirohito de ser juzgado como criminal de guerra tuvo un impacto duradero y profundamente distorsionador en la comprensión japonesa de la guerra perdida [23].
Otros, como el ex-
Primer Ministro japonés Yasuhiro Nakasone, quien en 1952 acusó a Hirohito de ser el causante de la guerra y exigió su abdicación [24], han declarado posteriormente su convencimiento de que absolver y rehabilitar al Emperador fue un acto de liderazgo sabio que facilitó las reformas del Japón de la posguerra y evitó lo que podía haber sido un desastre político [25]. Del mismo modo, sus acciones y opiniones durante la Guerra de Corea siguen siendo muy controvertidas.
El hijo de MacArthur, nacido con el nombre de Arthur MacArthur IV, cambió su apellido para poder vivir anónimamente como artista y saxofonista en el área de
Nueva York.
MacArthur es también un personaje muy controvertido en
Australia, a causa de sus acciones y comentarios en la Campaña de la Pista de Kokoda y la batalla de Buna-Gona, por su falta de respeto por las tropas australianas [26].
Su fama de tender demasiado a la autopromoción le valió numerosos detractores. Sobre su polémico comunicado durante la
Segunda Guerra Mundial,
El Comunicado de MacArthur fue criticado, ridiculizado o lamentado por muchos. La mayoría de críticos no comprenden que MacArthur no escribió el comunicado a beneficio de las tropas, la prensa o los políticos en Canberra, Londres y Washington. Lo escribió para el público americano, cuya opinión podía influir en las fuerzas políticas en decisiones sobre planificación y control estratégicos. Escribió su comunicado para centrar la atención del pueblo americano en el área del pacífico sur occidental y sus necesidades... Interpretar el comunicado, y todos los otros aspectos de las actividades de MacArthur, en términos de un ego puro y desenfrenado, es una terrible simplificación, una subestimación del complejo carácter del General y de su capacidad intelectual.
La campaña de presión pública de MacArthur con el objetivo de mejorar el apoyo logístico de Washington a la guerra en el Pacífico fue exitosa en cierto modo, y combinada con la influencia de su en ocasiones rival, el
Almirante Ernest King, fue en gran parte responsable del incrementado desvío de recursos hacia el teatro de operaciones del Pacífico durante 1943.
ALGUNAS DE SUS CONDECORACIONES.
Durante su servicio, el General MacArthur fue galardonado con las siguientes condecoraciones de los
Estados Unidos y otras naciones aliadas. La siguiente lista incluye solo aquellas medallas que podían llevarse en el uniforme por lo que no se muestran ni medallas conmemorativas ni condecoraciones no oficiales.
· Medalla de Honor
·
Cruz por Servicio Distinguido con dos hojas de roble.
·
Medalla por Servicio Distinguido (Ejército) con cuatro hojas de roble.
·
Medalla por Servicio Distinguido (Armada).
·
Estrella de Plata con una hoja de roble de plata y una de bronce.
·
Cruz de Aviación por Servicio Distinguido
·
Estrella de Bronce.
·
Corazón Púrpura con una hoja de roble.
·
Mención Honorífica Presidencial de Unidad con hojas de roble de plata y de bronce.
·
Medalla de aviación
· Medalla de la Campaña de Filipinas.
· Medalla por el Servicio en México.
· Medalla de la Victoria en la Primera Guerra Mundial con cinco barras de campaña (Aisne-Marne, Champagne-Marne, St. Mihiel, Meuse-Argonne y Defensive Sector).
· Medalla del Ejército de Ocupación de Alemania
· Medalla de Servicio de Defensa Americano
· Medalla por Servicio en Campañas en Asia y el Pacífico
· Medalla de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial
· Medalla del Ejército de Ocupación con barra “Japón”
·
Medalla por Servicio en la Defensa Nacional
· Medalla por el Servicio en Corea
· Medalla de Servicio de Naciones Unidas en Corea
· Insignia de Comandante de la Aviación
· Insignia de Identificación del Estado Mayor del Ejército
· Catorce Barras por Servicios en el Extranjero
· Insignia de Experto en rifle y pistola
· Gran Cruz de Caballero de la División Militar de la Honorable Orden de Bath
· Legión de Honor
·
Cruz de Guerra
·
Medalla Militar (Francia)
· Estrella del Pacífico
· Medalla al Valor
· Estrella al Servicio Distinguido
· Legión de Honor
· Medalla de Defensa con una Estrella al servicio
· Medalla de la Liberación con cuatro estrellas al servicio
· Mención Honorífica del Presidente de la República de Filipinas.
· Medalla de la Independencia.
· Orden de la Corona.
· Cruz de Guerra.
· Orden de la Cruz.
· Orden del León Blanco.
· Virtuti Militari
· Gran Cruz de Polonia Restituta.
· Gran Cruz de la Orden de Orange-Nassau.
· Orden del Águila Blanca.
· Orden del Sol Naciente.
· Mención Honorífica del Presidente de la República.
· Medalla al Servicio en Tiempo de Guerra.
· Gran Cruz de la Orden de Mérito y Valor Militar.
· Gran Cruz de la Orden Militar Italiana.
· Cruz de Guerra.
· Gran Cruz al Mérito de Cuba.
· Orden Ecuatoriana de la Gran Cruz de Abdon Calderon.
· Cordón Chino de Pau Ting.
· Medalla de Honor del Ejército Griego.
· Cruz del Mérito Militar Guatemalteca.
· Gran Cruz del Mérito Militar del Ejécito Húngaro.
· Orden del Mérito Militar de Mexico.
· Gran Cruz de la Orden Rumana del Mérito Militar.
Según Enciclopedia Wikipedia y la biografía escrita por el Jefe de la Sección II de Estado Mayor.

Y EL CONVOY PASO EL ESTRECHO.-



AYER FUE LA EFEMERIDES DEL “CONVOY DE LA VICTORIA”. 5 DE AGOSTO 1936. UN CONVOY MARÍTIMO PASA EL ESTRECHO DE GIBRALTAR. "TENGO QUE PASAR Y PASARE". Y PASO.
El relativo control del Estrecho por la flota republicana impidió el traslado inmediato y masivo del ejército de África, que se encontraba en el puerto de Ceuta. Estas unidades republicanas se refugiaban en la bahía de Tánger, el General Franco protestó ante las autoridades internacionales esta protección a esos buques, puesto que en consonancia con la legislación que gobernaba la ciudad y su pequeño hinterland, declarados neutrales, ninguna nave de guerra en estado de beligerancia podía hacer uso de las aguas de la bahía y puerto de Tánger. El gobierno de la República intentó obtener del Comité de control, "Medub", una benevolencia imposible. El General Franco fue terminante en sus escritos a las autoridades en Tánger, esta primera carta tiene fecha 20 de julio, después hubo cuatro más, y el 9 de agosto el comité de control de Tánger, evacuo a los navíos en aguas de Tánger.
El paso de un convoy marítimo con tropas era de vital importancia, las fuerzas están muy igualadas en la península. El 20 de Julio de 1936, se celebra la Circunscripción Occidental una importante reunión, estando presente el General Kindelán, los Tenientes Coroneles Sáenz de Buruaga, Yagüe y Beigbeder así cómo jefe de estado mayor y de aviación y el Comandante del cañonero Dato, Manuel Súnico, con el fin de ultimar el paso de las tropas. En un principio se estudió el paso del Convoy nocturno, se desechó, ya que los barcos republicanos reforzaban la vigilancia del Estrecho, al no estar hostigado por los aviones. Se habla en la reunión que no puede existir el aspecto sorpresa ya que habría que cargar el convoy, con soldados y armamentos, a la vista de todo el mundo. Franco, al comenzar la reunión, había trazado rápidamente sobre una cuartilla los contornos de las costas africanas y la península, y con punto indico el Monte Hacho, escucho atentamente los argumentos de cada uno y al concluir sus exposiciones exclamo, "¡Pero yo tengo que pasar y pasaré!".
El 1 de agosto, el jefe de las fuerzas navales, Capitán de Navío Jesús Mª Majón, recibió en Tetuán la orden del General Franco, entregándola en Ceuta al Comandante del cañonero Dato y Jefe del convoy marítimo, Manuel Súnico, para que estuvieran preparados y comenzar a embarcar en los buques en cualquier momento. La orden definitiva llegó el 4 de agosto, durante toda la madrugada estuvieron cargando los barcos. Él número exacto de hombres varía según los investigadores, en lo que están de acuerdo es que debió oscilar entre 1700 y 1800, lo que sí parece claro es que ninguno lo estima en mas de 2000. A bordo de los buques preparados en el puerto de Ceuta se encontraban la 1ª bandera de la Legión, el 3º Tabor de Regulares de Melilla, material de transmisiones, cuatro morteros y 13 hombres de Regulares de Ceuta, personal que faltaba del Tercer Tabor de Regulares de Larache, 76 hombres de Automovilismo, dos auto-ambulancias, una estación radio-automóvil una batería de 10,5 (42 hombres) con dos módulos de municiones y dos millones de cartuchos. La protección del Convoy por parte de la aviación era uno de los pilares donde se asentaba el éxito de la operación. Estos aparatos mantendrían bloqueada a la escuadra republicana situada en Tánger y la zona del sudeste. Cuentan con dos hidros de la base, dos patrullas de tres Breguet XIX cada una, dos Newport, tres trimotores Fokker y tres Savoia. El resto del material permanecerá durante todo el día en el Aeródromo de Tetuán, cargado y en alerta. A las 6 de la mañana despegaron dos patrullas de Breguet XIX y a continuación cada cinco minutos, las diferentes unidades. Franco llegó a Ceuta, desde la vecina ciudad de Tetuán, tras visitar la Circunscripción, asistió a una misa en el Santuario de Santa Mª de África, trasladándose a continuación hacia el Monte Hacho, situando su cuartel general en el mirador natural, junto a la Ermita de San Antonio, desde donde controlaba perfectamente la línea que deben llevar los buques hasta Algeciras. Le acompañan, el General Luís Orgaz, el General Alfredo Kindelán y el Teniente Coronel de la Guardia civil y unos prismáticos Zeiss Ikon Jena, con una luminosidad espectacular, 18 x 50, que conservo. El Teniente Coronel Juan Yagüe se encuentra en el puerto ceutí en constante comunicación con el General Franco. Los aviones exploran el área del estrecho para poder comprobar si existe algún barco republicano en un área de 50 kilómetros. Estos aviones tendrán diferentes objetivos que cumplir, por una parte los dos hidros de Ceuta y las dos patrullas de Breguet XIX, cubrirán los ejes de Algeciras y Ceuta, una a cada lado del eje, así como los dos Newport; los tres trimotores Fokker actuarán a la derecha del eje y en una zona comprendida entre Estepona y la ciudad costera del protectorado Río Martín y Punta Europa (Algeciras) y desde las aguas jurisdiccionales de Gibraltar a Punta Almina (Ceuta). Por otra parte, los tres trimotores Savoia actuaran a la izquierda del eje entre cabo Trafalgar y cabo Espartel. Los hidros, también se utilizaran para impedir que ningún submarino pueda atacar al convoy, por este motivo estos volaran a una altura inferior a los 200 metros. A las siete y veinte minutos, fueron arrojadas tres bombas de humo blanco al puerto de Ceuta era la señal de la partida, pero casi al mismo tiempo se ordena suspender la partida ya que los aviones de vigilancia habían descubierto dos destructores republicanos, siendo bombardeados. Uno de estos buques, el Lepanto, fue tocado y tuvo que refugiarse en Gibraltar, con 4 muertos y varios heridos, el otro destructor pudo marchar hacia Málaga.
El General Franco ordenó al jefe de aviación Alfredo Kindelán, que negaran las autoridades británicas el acceso a puerto del destructor republicano, su solicitud fue concedida y al buque republicano sólo se le permitió desembarcar sus fallecidos y heridos. Debido a este contratiempo se ordena la suspensión del Convoy hasta las 16,30. Cuando se vuelve a reanudar la partida se sitúa en cabeza del convoy el patrullero Uad-Kert y el cañonero Dato, y tras estos los transbordadores Ciudad de Ceuta y de Algeciras y el vetusto vapor Arango, seguido del remolcador Benot. A poco de salir, el Benot – como estaría el “pobre” - debido a la fuerte marejada de levante, se vio obligado a volver. Las diferentes velocidades hicieron que la formación se convirtiese en una fila con grandes intervalos, los correos pasaron al Uad-Kert, viendo el cañonero Dato que se alejaban, puso toda velocidad para protegerlos, pasando al Uad-Kert y colocándose en el centro de la línea. Al encontrarse como a unas cinco millas de Punta Carnero, apareció el destructor republicano Alcalá-Galiano, que venia del noroeste, realizando varias descargas el cañonero Dato atravesando la línea del convoy, a unos cuarenta y cinco grados metió a estribor y atacó al destructor. El General Franco ordena, ante el temor de que el destructor republicano continúe atacando despeguen desde el aeródromo de Tetuán, las reservas, consistentes en una patrulla de tres trimotores Savoia y de tres Breguet XIX. Cinco minutos más tarde el destructor republicano es bombardeado por la aviación en vigilancia del lado izquierdo del dispositivo, a la altura de Punta marroquí y a unas diez millas de la costa, uniéndose en la defensa del convoy el Torpedero 19 – que no contaba con ningún torpedo - que había salido de Algeciras. El combate continúo a rumbos paralelos, el Uad-Kert y el Arango realizaron también fuego contra el destructor, el combate duró aproximadamente treinta minutos. El destructor Alcalá Galiano se alejo hacia Málaga, ya que le fue imposible combatir a los bombardeos de la aviación, sobre las 18,30 comienzan a entrar en la bahía algecireña los buques. El 6 de agosto tomó el General Franco un avión Douglas en el aeródromo de Sania Ramel, con dirección a Sevilla, para ponerse al mando del ejército nacional del Sur. Nunca jamás, volvería ni a Ceuta, ni tampoco a Melilla: su última “llamada de Africa”, lo fue desde el Sahara en los años cincuenta.
Por esta acción, el comandante del Dato – luego Almirante Súnico – recibió la Gran Cruz Laureada de San Fernando y su Segundo, Imeldo Seris Graenier – que no pasó de Capitán de navío por lo que explicaré – la Medalla Militar Individual. Por lo que contaba Don Imeldo, Súnico era reacio a maniobrar como lo hizo – hacer frente al Alcalá Galiano - y fue su Segundo – y otros de la tripulación - quienes “le convencieron” a punta de pistola. En la Armada nunca puede haber cobardes – o prudentes – y Seris fue “apartado” de los ascensos definitivos: “sabía demasiado”. Era íntimo amigo de mi padre.
El Alcalá Galiano era, a la sazón, un destructor moderno, que entró en servicio en 1931 y el Dato un viejo cañonero de la guerra contra Abdelkrim. Comparativa de las características de ambos:
DESPLAZAMIENTO: 1.600 / 1300 Toneladas.
ESLORA: 102 / 77 metros.
PROPULSIÓN: 4 calderas, 42.000 CV, 2 hélices, 36 nudos / 2 motores, 1700 CV, 15 nudos.
ARMAMENTO PRINCIPAL: 5 cañones de 120/50 mm, / 4 cañones de 102/50 mm.
Fue una batalla desigual que ganaron los que tenían Fe en la Victoria y Disciplina para conseguirla.

LA VIRGEN DE AFRICA.-









AHORA Y SIEMPRE, ALCALDESA PERPETUA, GOBERNADORA Y CAPITANA GENERALA. AYER, CINCO DE AGOSTO, VOLVIO A SALIR A LA CALLE, SETENTA Y UN AÑOS DESPUES DEL PASO DEL CONVOY DE LA VICTORIA.
MEMORIA HISTORICA Y EDUCANDO A LA CIUDADANIA.

DEMASIADOS “MUERTOS” EN CONTRA.-

POLÍTICOS DE "USAR Y TIRAR". ROSA DÍEZ RECOGE EN UNA LISTA LOS "CADÁVERES POLÍTICOS" DE ZAPATERO. EL MAS PELIGROSO PARA EL, EL DE LA FOTO.
En su blog de la plataforma ciudadana Basta Ya, Rosa Díez, eurodiputada del PSOE, analiza la trayectoria de importantes políticos socialistas que después de servir a alguna causa de Rodríguez Zapatero fueron abandonados como un "clinex usado". Una larga lista, desde Pascual Maragall -porque a Nicolás Redondo Terreros "nunca lo eligió" Zapatero, aunque sí "prescindió de él" cuando "pensó que iba a ser un estorbo"- hasta Fernando Puras y Carlos Chivite. "A Zapatero se le amontonan los cadáveres políticos de entre los suyos", así comienza el análisis de Díez.
Rosa Díez, europarlamentaria socialista, revisa los nombres de políticos que un día tuvieron cargos relevantes dentro del PSOE y que fueron apartados por José Luís Rodríguez Zapatero, cuando éste consideró que ya no le servían. Trasladamos, a continuación, las reflexiones que Rosa Díez expresa en su blog:
"A Zapatero se le amontonan los cadáveres políticos de entre los 'suyos'. Son personas otrora elegidas por él mismo, que tras ser utilizadas para un objetivo siempre relacionado con el logro del poder pasan a engrosar la ya larga lista de 'prescindibles'. El primero fue Pascual Maragall (no cuento a Nicolás Redondo porque Zapatero nunca lo eligió, aunque prescindió de él en cuanto pensó que iba a ser un estorbo para sus coqueteos con los nacionalistas).
Maragall es el ejemplo paradigmático de un político usado y tirado como un clinex por el Secretario General del PSOE ; Maragall fue clave en la elección de Zapatero como Secretario General en el Congreso del 2000. Fue clave para que el PSOE, dirigido por Zapatero, aparentara tener opciones de Gobierno. Fue clave para fraguar pactos con los nacionalistas (a varias bandas, como se demostró con la negociación del Estatuto catalán). Fue clave para excluir al PP e irle convirtiendo en el "enemigo" de todos (recuerden el pacto del Tinel). Fue clave para dar protagonismo a Ezquerra Republicana y empezar a 'soñar' con un pacto similar en el País Vasco entre el PSE y Batasuna, sólo que aquí con unos tipos que aún tienen las manos manchadas de sangre, pero a los que el propio presidente calificó de 'hombres de paz'. Pero Zapatero no tuvo ningún escrúpulo para cargarse a Maragall en cuanto pensó que su permanencia al frente de la Generalitat podía poner en riesgo su permanencia en el gobierno de España. Y como al fin y al cabo este presidente maneja con mucha más soltura la demoscopia que de la política, pues se lo cepilló y punto.
Después de Maragall vendrían otros: Bono, Ibarra, Juan Fernando López Aguilar, Jordi Sevilla, Miguel Sebastián, Trinidad Jiménez... La trayectoria y el desenlace ha sido difenrente en cada caso; pero todos tienen en común haber sido usados y tirados a conveniencia del 'jefe'. Todos aquellos que han dejado de sumar dividendos, que tienen criterio propio y/o pueden ser algún día alternativa..., han de ser relevados de sus funciones y/o alejados convenientemente de los alrededores de Ferraz y/o del Gobierno; todos aquellos que conocen bien al Presidente están mejor lejos de los círculos de poder y/o influencia.
Ahora les ha tocado el turno a Puras y Chivite. La dirección del PSOE les hizo creer que 'el cambio' era lo que habían votado los ciudadanos navarros el 27 de mayo (aún el viernes, mientras se los 'cargaba' lo repitió el Presidente en su visita a Parla). Y les hizo creer que los navarros habían decidido que Puras fuera el próximo Presidente de Navarra (Puras, que había sido relegado como candidato del PSN al tercer puesto en la Comunidad Foral). El PSOE aprobó el pacto entre el PSN y NaBai en su Comité Federal reunido tras las elecciones autonómicas y municipales últimas. Y se desgañitó a explicar en toda España que eso era lo que los navarros habían votado; y que Puras era el único candidato con legitimidad para ser el nuevo Presidente. Sólo un dirigente del PSOE dijo (una sola vez e insistió que lo hacía a título personal, pero yo lo escuché por la radio) que en Navarra habría que permitir gobernar a quien había ganado las elecciones, a UPN: fue Barreda, el Presidente de Castilla la Mancha. Nadie más dijo nada; nadie más puso reparos a un pacto entre el PSN y los anexionistas, separatistas y nacionalistas radicales.
Nadie asumió la realidad: que los navarros habían castigado la ambigüedad del PSN, que no se fiaban de ellos y que por eso lo situaron detrás del conglomerado nacionalista. Nadie pareció fijarse en que los navarros habían dado más respaldo (en votos y porcentaje) a quien había gobernado dos legislaturas seguidas, por muy mejorable que sea (y es) ese gobierno. Sólo el viernes, cuando ya se sabía cual era la decisión de Ferraz, salió Bono a decir lo que a esas alturas ya era políticamente correcto: que NaBai era "independentista" y que no era propio que el PSOE formara gobierno con ellos... Gran descubrimiento, sí señor. Tardío pero certero; como los análisis de los economistas después de que han llegado o pasado las crisis: aciertan en el diagnóstico cuando ya no sirve para nada.
Con ese panorama los socialistas navarros se creyeron a pie juntillas que lo que había hecho Montilla en Barcelona también lo podían hacer ellos en Pamplona. No repararon en que antes que Montilla pasó por allí Maragall; no repararon en la forma en que Zapatero despachó a Maragall cuando calculó que iba a ser una rémora electoral. No repararon en que en Ferraz y Moncloa prima la demoscopia por encima de la política. No fueron conscientes de que si el presidente ha sido capaz de desprenderse sin perder la sonrisa de personas que le han ayudado a ser lo que hoy es, no le iba a temblar el pulso para dejarles caer sumidos en el mayor de los ridículos. Se les olvidó la nueva frase grabada en el mármol de la Moncloa 'Como sea'. No tomaron nota de que la cercanía de las elecciones llevó a la cárcel al 'hombre de paz', al hombre de futuro de Zapatero; no repararon en que De Juana Chaos volvió a la cárcel. No supieron apreciar los síntomas. No apreciar con quien se jugaban los cuartos.
Por eso volvieron el viernes a Pamplona con cara de no podérselo creer. Por eso escucharon abucheos e insultos delante de la sede del PSN: 'Esto es un atraco; manos arriba' , escuché de madrugada en un informativo de TVE2. En el mismo informativo dijeron que los centenares de manifestantes eran simpatizantes del PSN; en el mismo informativo dijeron que 'la proximidad de las elecciones generales y el hecho de que la alianza con los nacionalistas en Navarra pueda quitar votos al PSOE en toda España' había imposibilitado el pacto. No sé si los que se manifestaban eran simpatizantes del PSN o de los grupos nacionalistas, como ayer dijo algún diario. Tiendo a creer lo segundo; me parece difícil tanta militancia socialista movilizada ante la sede gritando 'Zapatero mentiroso'. No me cuadra tanta 'valentía'.
Aunque nunca se sabe; quizá aquellos que han sido incapaces de movilizarse cuando se ha sabido que el PSOE y el Gobierno estaban negociando con ETA el futuro institucional de Navarra (y por ende de Euskadi y de España) sean capaces de rebelarse por perder una cuota de poder con la que les habían hecho soñar. Al fin y al cabo un espectáculo así de "edificante" ya fue protagonizado en Madrid por algunos dirigentes nacionales tras las elecciones últimas: quienes no habían dicho ni pío ante el 'proceso', ante el trato a De Juana, ante el abandono del principio de igualdad para todos los españoles, ante la ruptura de los pactos de Estado, ante la pérdida de referencia nacional del PSOE, ante las cesiones políticas a ETA, ante la consideración política a los dirigentes de Batasuna-ETA, salieron a los medios a pedir la dimisión de Sebastián y Simancas porque habían perdido tres concejales... Aunque callaron como muertos cuando Zapatero les impuso el candidato. Cuando el candidato tocado por el 'dedo divino' estaba vivo, todo eran loas; o silencio. Cuando se abrió la veda, cuando las expectativas de 'pillar poder' fracasaron, todos fueron a por él.
Algunos piensan que estas son 'cosas de la política', que 'esto' es muy duro. No; 'esto' no es la política: esto es la pura y simple ambición humana de poder. Y esa ambición desmedida por el poder sólo se combate con la política, entendida ésta como un instrumento al servicio de los ciudadanos, como un 'contrapoder' frente a los verdaderamente poderosos, frente a aquellos que no necesitan de la política para decidir sobre el futuro de un país, de una sociedad. Pero de eso hablaremos otro día".
El blog de Rosa, aquí:
http://www.bastaya.org/www2/portada.php

domingo, 5 de agosto de 2007

¿Y JUANFER?

JUAN FERNANDO LÓPEZ AGUILAR APROVECHÓ LA VISITA DE ZAPATERO A CANARIAS PARA “CHUPAR CÁMARA”.
El ex ministro Juan Fernando López Aguilar no dejó pasar la oportunidad. El miércoles viajó a Canarias el presidente del Gobierno, con motivo de los graves incendios que han sufrido las islas, y el candidato regional socialista aprovechó para sumarse a la comitiva y aparecer en fotografías y en las imágenes de televisión. Ya lo había hecho, días antes, cuando quien, por el mismo motivo, acudió a su tierra fue la titular de Medio Ambiente, Cristina Narbona.

google772cd135feb3b93c.html.-

POLICIAS SOCIATAS.-

DESTITUIDO TRAS UNA DENUNCIA POR ACOSO SEXUAL. EL COMISARIO MOYA SE QUEJA DE QUE INTERIOR NO LE PROTEJA COMO A SANTANO Y SÁNCHEZ MANZANO. POBRECITO.
El comisario destituido tras una denuncia por acoso sexual no está dispuesto a que el Gobierno socialista lo utilice como chivo expiatorio, después de años de fidelidad al PSOE. Su denunciante, una inspectora cuyo blog ha dado pie a una investigación de Asuntos Internos que ha acabado en la Fiscalía, define a Mauricio Moya como un "intocable" del partido. Fue ascendido a la cúpula de Interior después del triunfo socialista, a pesar de que pesaba sobre él una condena penal pendiente. Ahora, según El Mundo, se ha revuelto contra quienes le investigan y se queja de no gozar de la misma cobertura política que otros policías implicados en escándalos, como Miguel Ángel Santano, el ex jefe de los Tedax Sánchez Manzano o los mandos policiales del caso Bono.
El comisario destituido por acoso sexual se defiende: niega los hechos, arremete contra la denunciante y acusa duramente a Asuntos Internos de hacer "un flaco favor a la verdad al recoger sesgadamente declaraciones sobre hechos de los que nunca existió denuncia alguna". Según El Mundo, Mauricio Moya va más allá y critica que el baremo utilizado por su jefe contra él no es el mismo que ha utilizado con otros comisarios que tienen causas abiertas y siguen operativos, en clara alusión al responsable de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, acusado por el caso del ácido bórico por haber falsificado informes sobre el 11-M.
El ex jefe de la Unidad de Coordinación Internacional, Mauricio Moya, ha presentado un escrito ante el juez en el que pide el archivo de la causa abierta contra él por acoso porque dice que no ha acosado sexualmente a nadie.
Según informa este viernes el diario El Mundo, el hasta el lunes alto cargo de la Policía Nacional arremete de forma especialmente dura contra Asuntos Internos, responsables de la investigación sobre el caso. Moya critica a este departamento por hacer mal las cosas y tomarle a él declaración antes de conocer las acusaciones realizadas a posteriori.
Más agresivo se muestra cuando dice que Asuntos Internos "hace un flaco favor a la verdad al recoger selectiva y sesgadamente declaraciones sobre hechos supuestamente acaecidos dos años atrás y de los que nunca existió denuncia alguna". Además, insiste en que la investigación "no sólo olvida la imparcialidad y objetividad, sino que falta crasamente a la verdad, llegando a afirmar extremos que no son ciertos". En este apartado termina calificando la investigación de "parcial y sesgada".
Pero Mauricio Moya va más allá y critica que el baremo utilizado por su jefe, Miguel Ángel Fernández Chico, responsable de su destitución sin una acusación firme contra él, no es el mismo que el utilizado con otros comisarios con causas abiertas. De esta forma, el ex comisario jefe de la Unidad de Coordinación Internacional hace una clara alusión al caso del comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, que sí deberá sentarse en el banquillo por el caso del ácido bórico, acusado de haber falsificado informes sobre el 11-M, y que continúa en su cargo.
Sobre la denunciante, el acusado considera que la denuncia "es fruto del resentimiento de la denunciante, que ha encontrado eco y apoyo en un sector de funcionarios descontentos o deseosos de perjudicar al jefe de su unidad". Añade, además, que la denuncia en la que se basa la investigación de Asuntos Internos para acusarle de acoso "ni siquiera está firmada".
PRIMERO LA RECURRIÓ Y LUEGO DESISTIÓ, PARA TAPARLA. EL MANDO POLICIAL ACUSADO DE ACOSO TENÍA UNA CONDENA DE CÁRCEL CUANDO FUE NOMBRADO.
El Gobierno promocionó a la cúpula de la Policía a Mauricio Moya Lucendo, a pesar de que tenía pendiente una sentencia a un año de cárcel. La denuncia por
acoso sexual de una inspectora, que ha precedido su destitución este lunes, ha desvelado los antecedentes delictivos de este significado sindicalista del SUP y protegido del Gobierno socialista. Libertad Digital ha verificado que la condena contra Mauricio Moya fue ratificada por sentencia firme de la Audiencia Provincial de Toledo del 15 de julio de 2004, y que el propio policía desistió de recurrirla ante el Constitucional poco después de ser nombrado jefe de Coordinación Internacional, al regresar el PSOE al Gobierno.
En el
blog anónimo que ha dado pie a la investigación de Asuntos Internos y, finalmente, de la Fiscalía, la supuesta víctima del acoso sexual del comisario Mauricio Moya Lucendo describe algunos antecedentes, entre ellos, una condena a un año de cárcel.
Su historial se corresponde con el de un funcionario de estricta obediencia partidista.
Liberado por el SUP durante la etapa de Gobiernos del PP, se dedicó a la negociación sindical, e incluso escribió un libro sobre la corrupción policial [Los laberintos en la reciente historia de la Policía], a la espera de tiempos mejores.
Estos llegaron con el triunfo electoral del PSOE, que lo aupó inmediatamente a la cúpula policial.
El Gobierno de Rodríguez Zapatero no desconocía, cuando lo nombró Jefe de la Unidad de Coordinación Internacional, que Mauricio Moya Lucendo arrastraba una condena a un año de cárcel, que fue ratificada por la Audiencia Provincial de Toledo el 15 de julio de 2004.
La inspectora que ha destapado los supuestos acosos sexuales y vejaciones morales de este alto cargo del Ministerio del Interior expone, en el blog que ha dado pie a la investigación contra el comisario, datos de su biografía como este relevante antecedente penal.
"He seguido un poco la trayectoria del Jefe y lo que más me sorprende es que tiene una Sentencia firme de un año de cárcel, y no precisamente por el bien de España – la sentencia es reciente, y cualquiera la puede encontrar en Internet –".
Libertad Digital ha podido verificar que, en efecto, el Tribunal Constitucional resolvió el 22 de junio de 2005 atender la solicitud de desistimiento que Mauricio Moya había elevado al Alto Tribunal para que revocase la sentencia de la Audiencia Provincial de Toledo, del 15 de julio de 2004, que lo condenaba.
LEA AQUÍ el auto íntegro 277/2005, del Tribunal Constitucional, de 22 de junio de 2005.
Es decir, el comisario socialista había decidido recurrir su condena ante el Tribunal Constitucional el 11 de noviembre de 2004 –según la cronología incluida en el Auto de este órgano judicial –, para cambiar de opinión el 15 de abril siguiente y pedir al Constitucional que olvidase el recurso y archivase el asunto.
Para entonces, Moya Lucendo ya había sido promocionado a la cúpula de Interior por el Gobierno de Rodríguez Zapatero y al comisario, quizá, no le interesara seguridad siendo protagonista de un antiguo antecedente en la flamante Administración socialista.
COMPORTAMIENTOS.
El valor de "la dignidad de la persona" fue negado el pasado 16 de febrero por uno de los portavoces del SUP,
Maximiliano Correal. Este dirigente declaró en Telemadrid que le gustaría ver al periodista Luís del Pino "encerrado en una habitación donde no hubiese Estado de Derecho". Luís del Pino, analista de Libertad Digital, escribe un blog en este diario que se ha convertido en una de las referencias de la investigación independiente sobre los atentados del 11-M.
Las pesquisas de Asuntos Internos sobre el comisario Mauricio Moya han concluido en un informe que ha servido de base a la Fiscalía para pedir al Juzgado que actúe en este caso.
Moya declaró el pasado 12 de julio y el Ministerio del Interior lo ha destituido de su puesto como Jefe de la Unidad de Coordinación Internacional este lunes, 31 de julio, según El Mundo. La mano ejecutora ha sido el director adjunto de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico.
"SÓLO RECUERDO UN TEMA: SUS GUSTOS SEXUALES".
La denunciante, actualmente en excedencia de la Policía, y fuera de España, hace en su blog un extenso y detallado relato del acoso sufrido durante su estancia en la Unidad a cargo de Mauricio Moya.
"Se abalanzó sobre mí y me dio un beso en la boca. Mi desconcierto era enorme. Me sentía como una hormiga frente a un elefante. Yo no hablaba, me limitaba a esperar que terminara su copa y salir de allí como fuera. No pensaba, sólo sentía miedo, odio, creo que actuaba de forma automatizada. El hablaba no recuerdo bien sobre qué. Sólo recuerdo un tema: sus gustos sexuales. Sobre ello sí habló de forma detallada".
Así describe la denunciante, en su blog, uno de los episodios más hirientes de su persecución por el comisario Mauricio Moya.
Su relación fuera de la oficina se redujo a un par de copas y una cena, siempre conminada por su jefe, de quien dependía una anhelada promoción a un puesto en las instituciones europeas – su novio es alemán, revela – nunca por propia voluntad, según se desprende de su versión.
"ME EQUIVOQUÉ CON EL SUP".
La denunciante denuncia la hipocresía de los principios supuestamente progresistas tanto del investigado como del SUP, al que acudió en un primer momento, en busca de ayuda. "Me puse en contacto con ellos", cuenta, "porque me informé de que estaban creando el Foro de la Mujer, pensé que ellos me ayudarían, grave error".
EL "BIEN COMÚN" Y LA CARRERA DE SU HIJO.
De su antiguo jefe, destapa, además, sus manejos como alto mando de la Policía socialista para promocionar a su hijo y a un amigo de éste a puestos de responsabilidad, a pesar de que sólo llevan dos años en el Cuerpo.
"Él seguía hablando de España, de su seguridad, dándome a entender que yo sólo pensaba en mí y no en el bien común, y así todo el tiempo", recuerda la inspectora supuestamente acosada, que confronta este alegato con el verdadero comportamiento del comisario.
Así, asegura que colocó a su hijo como "ayudante del Agregado de Interior en la Embajada de España en Turquía", con un salario de 10.000 euros al mes, según indica en su blog la denunciante.
Además, afirma que promocionó a jefe de Sección a un inspector, "que casualmente tiene familia en Argamasilla de Alba, de donde es" su supuesto acosador, "y tiene dos años de experiencia en el cuerpo, y supongo que su mayor mérito es ser amigo de su hijo", siempre según el testimonio de la denunciante consultado por Libertad Digital en su blog.
El Mundo ha hablado con el comisario Mauricio Moya, que niega los hechos que se le imputan y atribuye la denuncia a una venganza personal de la ex subordinada a la que habría denegado sus expectativas profesionales.
Moya, a su vez, denunció a esta inspectora "cuando trascendió que existía un blog en Internet en el que le acusaban de acosador", indica el mismo diario.

EL CHIQUITO Y LA PERCHELERA.-

Solamente El Chiquito con su Misericordia perchelera, se apiadaba de todos; y, por si no fuese bastante, Su Madre, La Virgen que todo lo Puede, no era solo Mediadora, no solamente intercedía, era Nuestra Señora del Gran Poder. Bajo un palio rematado con la mayor de la gracia, por tantas flores de lis, como barras lo sustentan y Laureada por una malagueña tan guapa como valiente, quien le puso la Cruz de su héroe, también de todos los españoles, mientras ella quedaba con su cruz de soledad. No hay miedo, que si no es roble, es Haya y la señora, puede.
A una dama perchelera, ferviente devota del Santísimo Cristo de la Misericordia.

http://diarionacional-jirosende.blogspot.com/google772cd135feb3b93c.html http://diarionacional-jirosende.blogspot.com/robots.txt Search Engine Submission - AddMe